
Querida Julia,
Me llamo Javier Gutiérrez, soy periodista y te escribo desde Las Palmas de Gran Canaria. Hace ya algunos años que te conozco a través de lo que algunos llaman la pequeña pantalla:
Corrían los años 80, cuando te asomaste por primera vez (y sin que sirva de precedente, como decía aquel) y, sinceramente, me llamaste poderosamente la atención. Era mediodía, de un día entre semana, cuando apareciste en el concurso 3x4. Sin duda, que marcaste tendencia (mal que les pese a muchos) con tu sonrisa picarona y tu peinado arriesgado en todos los sentidos.
Un programa, el 3x4, donde ya empezaste a despuntar sobremanera. Mitad concurso, mitad entrevista, te desenvolviste, como siempre, como pez en el agua, aunque, permíteme la licencia, era en la entrevista, bajo mi modesta opinión, donde sacabas lo mejor de ti.
Luego vendrían La luna y La ronda, dos programas prácticamente gemelos y cortados por el mismo patrón. Pasaste del mediodía a la noche de puntillas, sin que se enterara mucha gente (pero los que te seguimos y te seguiremos siempre, nos enteramos, vaya, ya lo creo que nos enteramos). Y aquel Telepasión, que guardo especialmente en mi memoria, el Blue Moon de la Otero. Francamente, en dos palabras: im-prezionante.
La radio se cruzó en tu camino y seguro que te puso una disyuntiva: ¿a quién quieres más a papá (la tele) o a mamá (la radio)?. Elegiste, como muy buen criterio por cierto, la segunda opción, aunque haya algunos que dijeron en su momento: "hasta aquí hemos llegado".
Volviste a la televisión, pero esta vez, detrás de la cámara, dirigiendo Los cinco sentidos en Antena 3 con Paloma Lago y José Oleza. Un concurso original como pocos y con tu sello personal propio, como a ti te gusta hacer las cosas.
Cambiaste la 3 por la 5 en La semana que viene. Un magazín a modo de revista semanal que se asomaba cada domingo, por las noches. Duró poco, quizás, porque los jefes no tuvieron mucha paciencia ni contigo ni con el programa.
El País te dejó una pequeña parcela de su suplemento para cederte (y ceder) varias páginas a la conversación relajada, pausada, sorprendida, y siempre en tono desenfadado, a diversas personalidades de lo que nosotros – los humanos – llamamos "mundo".
Tras ocho años en TV3, regresas a Televisión Española, tu casa, tu primera casa con Las cerezas. Un programa de tres horas y pico, donde los invitados (cerezas) pasean por tu jardín a desnudar su alma, revelar secretos y manías inconfesables y, porqué no decirlo, a conversar tranquilamente sin los agobios y las prisas, que últimamente nos comen y nos dejan que nos comamos.
Ahora, cada martes, si el fútbol nos lo permite, me citaré contigo, para cenar, si me lo permites, frente a mi pequeño televisor, disfrutando de un largo rato de las entrevistas de La Otero, de muy buenas entrevistas. Por parejas, un tú a tú, o una mesa de seis, con música, buena música de fondo de un gran maestro: el Quintanilla.
Sin más, dedicándote siempre lo mejor. Y estando, donde estés, que siempre estés a gusto. Porque es así que es la única manera de que el resto de los humanos también lo esté. Miles de besos y millones de gracias por hacer otra televisión!!!!!

4 comentarios
Delira
8 sep 2005 | 12:52 AM
Casualidad pillar al autor en plena faena. Sólo desearte mucha suerte, muchas ganas y que la fuerza te acompañe :)
Brindo por el nacimiento de este blog
Salud!!!
sinsangre
8 sep 2005 | 01:24 AM
Lo que ha hecho esta genial periodista es envidiable. Me encanta esa forma de torear a los invitados tan complejos como los que trae a sus programas. Ese saber estar. Ese control de la situación a cada momento.
Creo que en el periodismo que se hace en Cataluña tiene algo especial que los hace muy buenos. Hay muchos ejemplos, Gemma Nierga, Sarda, Angels Barceló...Saben comunicar como ninguno.
Un saludo.
Esteban
25 sep 2005 | 02:10 AM
Me enamoré de Julia, un 11 de enero de 1988, se asomó a mi casa desde mi televisor y quedé cautivado con su mirada seductora y su forma de hablar, ese 3x4 marcó mi vida. He seguido toda su trayectoria profesional. Hay mucha clase de periodistas, pero nadie como Julia Otero, en sus programas siempre preside la belleza de la sencillez, realiza un trabajo impecable, domina el directo como nadie y sus entrevistas son de una gran calidad. No es fácil hacer televisión hoy en día, una gran mayoría de televidentes, prefieren los cotilleos, gritos y peleas en platós televisivos que sólo persiguen la audiencia a toda costa. Julia Otero a huído siempre de todo esto y yo se lo agradezco. Mil besos Julia.
Laura
15 ene 2006 | 07:44 PM
Sigo a Julia desde el programa concurso 3x4 no me pierdo ninguno de los trabajos que hace tanto en radio como en televisión. Tengo muy buenos recuerdos dl programa d radio La Radio de Julia me sentia muy bien acompañada se m pasaban las 4 horas d programa volando la pena que en el verano del 99 se lo quitarón.
Le deseo lo MEJOR y que ahora tenga mucha SUERTE en Punto Radio.
Mil besos
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