"Bendita señá Leticia,
la «queli» de un tal Erquicia
que ayer os arrejuntó.

A más de un republicano
los dedos de entre ambas manos
juntas nos emocionó,
y sin cambiar de bandera,
de dios ni de trinchera,
quisiera princesa Ortiz
decirte en esta balada
que ya no hay cuentos de hadas
no abunda el final feliz.

Vas a comértelo crudo
porque la ley del embudo
se venga de los que son
discretos y menestrales
cuando en los fastos reales
no tienen invitación.

De corazón te lo digo,
no tengo ningún amigo
que no te quiera querer,
y eso que somos tan rojos
que quemamos los rastrojos
del fuego que pudo ser.

¿Por qué carajo te escribo?
First of all
porque estoy vivo
y no me pienso morir.

La Sartorius se quedó corta
y la nórdica no supo hacer de Pocahontas.
Hablemos de usted a tú,
dile que la sangre azul
cuando sangra es bermellona,
que se mezcle con la gente,
que no sea tan indolente
al peso de su corona.

Lo que no entiendo Letizia
es que cambies la noticia
por lo que dicta el dictado,
ordenanzas, escalofrío
no te bañes en el río
de un corazón programado.

Las faltas de ortografía
que desdeña la poesía
a mí me la ponen dura,
y esa zeta de Letizia
es la falta y la «delizia»
de una «carizia» madura.

No reines sobre el olvido
¡cómo entiendo a tu ex marido
abreviado y extremeño!
Defiende tu pedigrí,
no abuses del bisturí,
lo más grande es lo pequeño,
la familia es un sorteo,
Julieta besa a Romeo
por no cortarle las alas.

Un Larra en una botella
le regaló su doncella
a Felipe el doliente.
La corte de los milagros
parece un corral de Almagro
sin Lopes ni Calderones.
¡Ojalá que los Ortiz
maquillen con su barniz
ilustrado a los Borbones!

No escuches a los modistos
que no se pasen de listos
los más tontos de la escuela,
mejor Rembrandt, Garcilaso,
Groucho Marx, Einstein, Picasso,
Woody, Piaf, Chavela.

Muda el esquilón de buey.
Ni quito ni pongo rey
pero ayudo a su señora
¡Trágala! ¡Viva la Pepa!
Métanles donde les quepa
el rosario de la aurora.

Cristínate, Elénate, Leti.
Urdangarínate pero sin Marichalarte.
Nadie venda los secretos
de aquel marido discreto
que no es juez siendo tan parte.

Que sigas siendo tan guapa
y que hagas tu labor de zapa
más deprisa que despacio,
y déjame terminar
abusando de lidiar
el ripiado de palacio." | Portalmix.