Una sentencia de la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife acaba de confirmar la "intromisión ilegítima en el honor" de Joaquín del Cristo Hernández Alayón, un joven tinerfeño con una discapacidad del 66 por ciento que fue públicamente ridiculizado en una entrevista que le realizaron en el programa de televisión Crónicas Marcianas, lo que le causó posteriormente una grave depresión. El pasado 1 de febrero la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial, integrada por tres magistrados, rechazó todos los recursos de apelación presentados por Javier Sardá, Javier Cárdenas y Telecinco, que en una sentencia anterior dictada por el Juzgado de Instrucción número 4 de Arona fueron condenados a indemnizar con 15.000 euros al joven y al pago de las costas del juicio.

Ángel Isidro Guimerá, abogado de la familia de Joaquín del Cristo Hernández, valoró que esta sentencia "sintoniza con la voluntad mayoritaria de los espectadores que, aún viendo programas bastante basura como el de Crónicas Marcianas, están dispuestos a establecer límites y no tolerar que se rían de personas con discapacidad". Para Guimerá, la denuncia presentada en su día por esta familia tinerfeña "despertó en grandes sectores de la sociedad española un sentimiento de rechazo a la intromisión en el honor de las personas y su convencimiento de que no se puede utilizar un defecto físico y una discapacidad psíquica para levantar la hilaridad y la jocosidad del público". El abogado se congratuló además por considerar que esta denuncia contribuyó a la "decadencia" del programa Crónicas Marcianas, que no estaba previsto que desapareciera de las pantallas de televisión hasta 2007, y a que se quitara protagonismo en su momento a Javier Cárdenas. Cabe destacar que el Juzgado, y ahora también la Audiencia, condenó a que se publicara la sentencia en el mismo medio en que se emitió la entrevista a Hernández Alayón, lo que parece difícil de cumplir puesto que el programa ya no está en antena.

El Juzgado de Instrucción número 4 de Arona condenó en enero de 2005 al colaborador de Crónicas Marcianas, Javier Cárdenas; al director y presentador del programa, Javier Sardá, y a Gestevisión Telecinco a indemnizar con 15.000 euros al joven Joaquín del Cristo Hernández Alayón, cuantía muy inferior a la petición de la familia, que fue de 300.000 euros. Guimerá se dio también por satisfecho porque se han estimado todas sus consideraciones, pues en la sentencia anterior se condenaba a los padres de Cristo Hernández al pago de una parte de las costas, lo que ahora se rectifica al entender los magistrados que era necesaria su intervención en el juicio para actuar en nombre de su hijo, si se le hubiera declarado incapacitado para ello.

Como se recordará, Javier Sardá, Javier Cárdenas y Gestevisión Telecinco fueron denunciados en 2002 por la familia de Joaquín del Cristo, a raíz de una entrevista en la que la discapacidad de éste era realzada por medios técnicos y por las preguntas del entrevistador para provocar la hilaridad de los espectadores. A consecuencia de aquella aparición televisiva, que la familia sostuvo que se hizo sin permiso, el joven fue objeto de burlas en la calle y entró en un estado de depresión que lo llevó a encerrarse varios meses en su casa, lo que motivó la demanda por los daños morales causados. La Audiencia Provincial resuelve ahora ambos asuntos, al dar por sentado que no existió el consentimiento expreso, como exige la Ley, y la existencia de daño moral, que da lugar a la sentencia condenatoria.