"Sus primeros pasos en la pequeña pantalla los dio en la veterana Ley y orden, pero es ahora cuando Jill Hennessey, de 36 años, triunfa gracias a la inteligente doctora que interpreta en Crossing Jordan, una producción que en España emite Cuatro y Cosmopolitan y que en EE.UU. alcanza ya la categoría de serie de culto.

¿Qué destacarías de esta serie?
Es un drama, pero encierra cierto sentido del humor muy seco y bastante oscuro. Siempre temo que los episodios terminen siendo monótonos, pero una vez que empieza el rodaje sé que los guionistas y el director me van a ayudar para, entre todos, no perder la frescura.

Se dice en Hollywood que el equipo de Crossing Jordan es uno de los más unidos...
Es cierto, aquí nadie viene con el ego por delante, lo dejamos en la puerta y trabajamos muy unidos. Los actores de la serie son como mi familia, porque a la auténtica la tengo en Canadá. A pesar de todo, no creas que esto es un paraíso. De vez en cuando, se nos cuela una manzana podrida, lo que pasa es que no contagia al resto.

Tu personaje aparece casi en todas las escenas. ¿Cuánto tiempo diario te lleva rodar la serie?
El primer año fue muy duro, trabajaba una media de 13 horas al día, incluso hubo jornadas de 18. Todo el peso recaía sobre mis hombros, vivía por y para la serie. Poco a poco, el elenco de protagonistas ha aumentado y ahora ruedo menos horas, pero, en cualquier caso, he llegado a pensar que estoy haciendo teatro porque no tengo tiempo para pensar. Reconozco que está resultando un trabajo agotador. Muchas veces he dormido sólo tres horas y eso es muy difícil de aguantar mucho tiempo seguido.

¿Sigue Jordan dentro de ti cuando te vas a casa con tu hijo?
Nunca he tenido problemas con mis personajes, pero éste es especial. Hace poco, tuve que rodar unas escenas muy emocionantes y, al terminar, me di cuenta de que me sentía tan feliz como ella. No llego al extremo de llevármela a casa, pero reconozco que me influye y, además, me sirve de terapia.

Este trabajo es muy diferente al que realizaste en Ley y orden.
Sí, fue una gran experiencia. Yo tenía 24 años cuando empecé, pero la serie ya llevaba cuatro años. La NBC quería retirarla, porque la audiencia estaba bajando, pero los productores decidieron incorporar a dos mujeres para captar a más público y consiguieron mantenerla.

Tu formación fue sobre todo teatral. ¿Esperabas convertirte en una estrella de la televisión?
Aunque he hecho algunos papeles pequeños en cine, mi educación dramática fue en el teatro. Sin embargo, también disfruto mucho con la televisión, porque es un medio en el que se cuenta con los actores para desarrollar los personajes. Me costó acostumbrarme a este ambiente, pero me he ido adaptando.

¿Es cierto que has estado a punto de abandonar Crossing Jordan?
No es verdad, en este negocio los rumores vuelan. A mí me encantaría que la gente, en lugar de inventarse cosas, viniera a preguntarme a mí directamente. Me duele este tipo de mentiras, porque yo estoy muy agradecida a esta serie, que me ha dado la oportunidad de conocer el éxito personalmente.

Entonces, ¿tendremos doctora forense para muchos años?
Lo tengo que pensar. Desde luego, voy a terminar los dos años más que me quedan de contrato y luego, si estoy muy cansada, tal vez lo deje, pero me gusta tanto el equipo y el proyecto que no sé qué haré.

¿Crees que te has encasillado un poco en este papel?
No, pero quiero estirar mis músculos interpretativos en otros personajes diferentes. Por eso, estoy yendo a muchas audiciones a ver si consigo una película durante los meses de descanso de la serie." | Laguiatv.