"Se define como "una persona vaga", defecto que para esta bilbaína de 41 años es una virtud. "¡Trabajo tanto para vencerlo!", dice. Anabel Alonso tiene una de las agendas más apretadas de la tele. Presenta en Antena 3 dos programas: el semanal Pelopicopata y otro diario, Tal para cual, que compaginó con el especial Distracción fatal. Este atracón, que lleva con humor, le beneficia en todos los sentidos. Y se nota.

He tenido que esperar varias semanas para entrevistarla. ¿Eso es un síntoma de que está muy ocupada?
Sí, esta temporada hablar conmigo resulta un poco complicado.

¿Y cómo sobrelleva el exceso de trabajo?. ¿Sufre estrés?
Me agobio a veces, pero también me va la marcha. Cuando puedo, desconecto saliendo con los amigos o me tiro en el sofá.

Es una curranta, ¿no?
Me gusta mi trabajo. No paro de aprender porque hago cosas muy distintas, y eso me estimula.

¿Ha alcanzado sus metas?
La verdad es que estoy muy contenta con lo que hago, y encima vivo de ello. He superado con creces mis expectativas.

¿Le han dicho alguna vez que es una presentadora atípica?
No es que me considere así, ni mucho menos, pero me gusta ser una presentadora atípica. Ser actriz me ayuda en este sentido. Improviso mucho y me salto los guiones. No soy lineal.

¿Se adapta con rapidez a todos los cambios?
Sí, me hago a todo. Puedo ser amable, interesante o agresiva, según el tono del programa. Lo fundamental es crear espectáculo.

Y, además de todo esto, se atreve a ser imagen de la nueva mujer del siglo XXI.
De eso habla la filosofía de Manifiesto Biomanán, que yo he presentado. Pero eso no quiere decir que esté todo el día pendiente de mi dieta. Me cuido y también me doy mis homenajes.

Pero, como famosa que es, ¿no sufre la esclavitud de estar siempre perfecta?
Indudablemente hay que tener buena imagen, pero no me obsesiono porque mi trabajo se basa en otro tipo de aptitudes.

Los 40 años parecen haberle sentado estupendamente.
La edad te cambia la perspectiva de las cosas. Cuidarse más es gratificante. Cuanto más mona estoy, mejor me siento. Como puedes ver, soy bastante optimista.

¿Le preocupa que se acabe esta racha?
Mira, lo que hago es intercalar un medio con otro. Como soy una show woman, me adapto a lo que sea. Soy una mujer bastante luchadora y echá p’alante.

Después de 7 Vidas, ¿no tiene mono de la ficción?
No, todavía no. Quizá el año que viene haga teatro.

¿Su mayor satisfacción son los resultados de audiencia?
A ver, ¿de qué me sirve pasármelo bien trabajando si no me ve nadie?. Si estoy aquí es porque al público le gusto. Sin resultados, yo no sería nadie.

¿Ha pensado ya en lo próximo que quiere hacer?
¡Huy!. Si lo digo, puedo resultar muy avariciosa y pretenciosa. He estado con tres programas a la vez y, si pido más, pueden pensar que no estoy satisfecha o que soy una pesada.

Pero seguro que hay algo…
Me gustaría hacer muchas cosas: teatro clásico, presentar un talk show... y, sobre todo, hacer un musical o una revista. Y eso que cantar se me da fatal.

¿No será usted una adicta al trabajo?
Mujer, yo me entrego en lo que hago. Pero quiero que sepas que, si no tengo trabajo, puedo estar varios días sin hacer nada, tumbada en el sofá. Es una contradicción, pero intento no dejarme llevar por la desidia. Depende de cómo me vaya. Ahora me motiva despertarme cada día.

¿Ha tenido que renunciar a algunas coas para conseguir esto, como formar una familia?
No, no. Yo no he renunciado a nada. Hago lo que quiero hacer. Cada uno tiene unas prioridades. Tener una familia no tiene por qué ser lo mejor. Tengo mucha gente a mi alrededor. Tampoco quiero decir que no me canse de cómo estoy. Ahora, por ejemplo, soy una esclava de los índices de audiencia.

Lo lleva usted muy bien: está espléndida.
Hay que saber sacarse partido. Eso es algo que he aprendido con la edad. Estoy encantada conmigo misma en todos los aspectos. Y todavía puedo mejorar, no quiero quedarme estancada.

¿Cree que ha ido hacia mejor?
Estar a gusto con uno mismo y ver que consigues lo que quieres te hace sentirte más guapa. Yo no he hecho nada, ni voy al gimnasio, pero llevo una vida muy activa, no paro.

¿Ha pensado alguna vez en hacerse algún arreglito?
Soy supermiedosa para eso. Nunca he entrado en un quirófano y espero no hacerlo, a no ser que sea por algo de salud o por un problema importante. No veo mal que la gente lo haga, pero yo, con mis cremas y mis cosas, voy bien. Mientras no tome el sol..." | Supertele.