
El DKV Joventut se impuso ayer, por un contundente 84-75, a un Unicaja que se quedó sin combustible en la segunda parte del partido. Los verdinegros, con una magistral dirección de sus bases y un resolutivo Lubos Barton, igualan la serie de la eliminatoria y ahora esperan sentenciar su pase a la final mañana martes en el Martín Carpena (La 2, 20.15 horas). Los malagueños, que tendrán a favor el binomio afición-cancha, deberán ir a por todas si no quieren hacer las maletas y pensar ya en la próxima temporada. Gane quien gane se las verá con el Tau Cerámica que ya dio pasaporte, en su día, al Winterthur FC Barcelona.




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