"Heredero de Luna de miel, este espacio de TVE enfrenta a tres parejas de recién casados vestidos como en su boda que tienen que pasar las pruebas más dispares para conseguir un coche, un viaje y dinero en efectivo. Los que no lo logran terminan pasados por agua.

¿Cómo lleva estrenar un espacio en verano?
Paz Padilla: Bueno, en julio haré un intensivo y en agosto me escapo a la playita con mi familia y mi gazpacho, que son las cosas que me ponen las pilas para el resto del año.

Se enfrenta a tortolitos todos los lunes.
P. P.: Tiene su guasa porque los concursantes apuestan por el amor eterno, y la presentadora, o sea yo, estoy separada. Tuve mala suerte, aunque ellos seguro que lo consiguen.

¿Ya no confía en el matrimonio?
P. P.: Nunca se sabe. Lo que está claro es que la pareja es una cosa de dos y, si ambos no luchan, se va a pique. Mis padres, por ejemplo, llevan casados toda la vida.

¿Está enamorada?
P. P.: Pensé que no volvería a encontrar la estabilidad, ni a confiar en los hombres. Pero ahora, me he ido entregando de nuevo y estoy feliz y muy tranquila.

¿Qué consejos le da a los enamorados en su programa?
P. P.: Pues que se regalen cositas, se den besitos por la noche, que duerman con poquita ropa...Y, en la luna de miel, que no lleven a la suegra.

Entre tanta pareja, ¿no le apetece repetir lo de pasar por el altar?
P. P.: Mira, este año, he ido a tres comuniones y no me han entrado ganas de hacer de nuevo la comunión (ríe).

A sus concursantes no se lo pone fácil.
P. P.: Yo intento que se sientan cómodos y que se tranquilicen para que sea una experiencia inolvidable aunque hay situaciones en las que hagan el ridículo o se tengan que desmadrar.

¿Volvemos a ver su cara más alocada?
P. P.: Sí, aunque para mí es más fácil ser seria que divertida.

¡Está claro que si se desmadra es peligrosa!
P. P.: Sé que no lo parece pero yo siempre controlo, incluso cuando improviso. Soy muy trabajadora y llevo siempre el guión estudiado.

Entonces, ¿las apariencias engañan?
P. P.: Sí, mucha gente piensa que mi vida tiene que ser un caos, y no lo es. Ni profesional ni personalmente." | Teleprograma.