
"Mientras seguimos buscando al asesino de El Bola en Amistades peligrosas, dos de los protagonistas de la serie de Cuatro van a enamorarse. Helena (Carolina Cerezuela) y David (Daniel Grao) nos cuentan lo que va a dar de sí ese amor.
¿Cómo surgió el trabajo en esta serie?
Carolina Cerezuela: Cuando me la ofrecieron, yo estaba en Camera café, pero las cadenas se pusieron de acuerdo y yo encantada.
Daniel Grao: A mí me hicieron cuatro casting antes de cogerme.
¿Cómo son sus personajes en Amistades peligrosas?
C. C.: Soy Helena, una súpermodelo que viene de servir panceta en el bar de su padre. Ha triunfado, pero al llegar a los treinta años se plantea nuevos retos, como el ser madre.
D. G.: Yo hago de David, un fotógrafo enamorado de Helena desde el instituto, cuando ella era el patito feo. Hasta ahora, mi personaje ha sido un poco blanco, aunque vamos a ir descubriendo, poco a poco, su lado más oscuro.
¿Se parecen a ellos?
C. C.: Sí, yo soy muy de llegar a casa de trabajar, ponerme un pantalón ancho, desmaquillarme y quedarme hecha un trapo.
D. G.: Tengo bastantes cosas en común con David, sobre todo esa manera nada frívola de buscar la belleza que le rodea.
¿Cómo es la relación de sus personajes?
C. C.: Me siento atraída por David pero, de momento, no quiero comprometerme y prefiero tener varias puertas abiertas. En esta serie me lo estoy pasando genial (ríe).
D. G.: Yo estoy muy pillado por Helena y vamos a tener un acercamiento en el que las riendas las llevará ella. Somos muy distintos, pero nos complementamos.
Y en la grabación, ¿han congeniado ustedes bien?
C. C.: Estupendamente.
D. G.: Es muy fácil llevarse bien con Carolina. Al principio me pareció un poco distante, una mujer demasiado políticamente correcta, pero me equivoqué y descubrí su parte gamberra y me pareció más cálida.
¿Veía a Carolina cómo Mónica en Camera café?
D. G.: Sí, aunque me gusta más lo que hace en Amistades peligrosas.
La serie es coral y, dentro el grupo, hay un asesino. ¿No me van a decir quién es…?
C. C.: Ni yo misma lo sé. Cualquiera podemos serlo. Es como en la vida real, que todos tenemos una parte oscura. Todos somos asesinos en potencia.
D. G.: Aquello de que sólo somos buenos o malos es un cuento. Las personas podemos ser encantadoras o albergar un mal bicho, dependiendo de las circunstancias en las que nos encontremos.
¿En su día a día también hay misterio?
C. C.: Si yo te contara… (ríe). Mi vida es como una montaña rusa, con un montón de altibajos.
D. G.: Yo creo que, de primeras, doy una imagen más amistosa y blanca de lo que realmente soy." | Teleprograma.

Los comentarios están cerrados