Lo confieso: apenas vi quince minutos de la tan esperada - y promocionada - nueva serie de La Obregón. Guiones flojos y facilones y una más que sospechosa voz en off que recordaba claramente a la fallecida Mary Alice de Mujeres desesperadas terminaron por hundirla y, de paso también, acabaron con mi paciencia. Su argumento - y su idea inicial - estaban cogidos con pinzas, más bien era un collage mal construido y encajado de Ana y los 7, Señora Presidenta y Sexo en Nueva York, aunque alguno o alguna se empeñe en llevar la contraria (recuérdese la rueda de prensa de la bióloga más famosa de nuestro país). A Antena 3, por tanto, no le queda otra: o mueve ficha o verá cómo en las próximas semanas, Perdidos (La Primera) o Supermodel (Cuatro) le cogen literalmente el culo. ¿Quién dijo aquello que iba un conseguir un 35 de share o era un 3.5?. A este paso, su triste 16.1 de cuota de pantalla, en su primer capítulo, se acerca más al precipicio que a la gloria bendita.