
"La economía de los Alcántara se verá muy saneada en los próximos episodios gracias a los nuevos negocios que emprenderán con los Prieto, un matrimonio de la alta burguesía madrileña con muy buenas influencias. Mientras Merche relanza su tienda de modas con Bárbara, la esposa, Antonio recibe importantes pedidos para su imprenta de Rafael, el marido. Puigcorbé, que encarna a este empresario cosmopolita y triunfador de 1974, aprovecha esta entrevista para recordar cómo vivió él esos días.
¿Qué destacarías de tu personaje, Rafael Prieto?
Es un publicista muy rico y bien relacionado, de ideas liberales, pero no progres. Es una figura inspirada en lo que por aquel entonces representaban los Garrigues Walker. Rafael y su mujer se hacen amigos de los Alcántara y les presentan a gente muy interesante. De momento, sólo puedo avanzar eso. Intuyo hacia dónde va a evolucionar mi personaje y creo que continuará la próxima temporada, pero aún es pronto para decir nada más.
Y como la vida es un pañuelo, resulta que Rafael Prieto y don Pablo, la peor pesadilla de Antonio, se conocen desde hace años...
Rafael es la contrafigura de don Pablo. Uno encarna el futuro, lo que va a venir después de la muerte de Franco, mientras que el otro es el político que lleva años aprovechándose de un régimen que agoniza.
¿Cómo te encuentras formando parte del elenco de Cuéntame cómo pasó?
Me hace muy feliz participar en esta serie. Además de ser un producto de mucha calidad, se da la circunstancia de que gracias a ella vuelvo a trabajar con un montón de amigos. Con Ana Duato estuve dos años, mano a mano, en Villarriba y Villabajo, y con Imanol, que voy a decir... Es mi amigo del alma. También me he reencontrado con Juan Echanove, Pere Ponce, Pepe Sancho...
¿Qué recuerdos te ha despertado el rodaje de estos episodios?
Me han venido muchos. Yo viví esa época a tope, fui muy rebelde. En el 74, yo tenía 19 años, estaba estudiando en la universidad Física, Filosofía y, más tarde, interpretación. Además, tenía un grupo de teatro. Para ganarme la vida trabajaba en sitios muy diferentes: una imprenta, una tienda de discos, en el parque de atracciones de Montjuic, en Mercabarna... También era delegado de la CNT en Barcelona.
¿Has sentido nostalgia al revivir aquellos acontecimientos?
Sí, sobre todo porque fueron años muy intensos, en los que se abrieron de golpe las puertas a mil cosas nuevas: la música, los hippies, los partidos políticos...
En estos momentos apareces en otra serie que emiten las autonómicas, Profesor en La Habana. ¿Cómo fue el rodaje en Cuba?
Estuvimos allí dos meses y diez días para rodar 13 episodios y fuimos a toda velocidad. Tuvimos que sortear muchos problemas por la falta de medios. La gente es muy amable, pero el país está sumido en la bancarrota. Nosotros, que no hemos ido de turistas, hemos comprobado que realidad es muy distinta a la que vende Fidel. Desde hace un tiempo, tu carrera profesional está centrada en la televisión.
¿Tienes proyectos de otro tipo?
Sí, he comprado los derechos de Bach en Leipzig, una obra de teatro americana que me gustaría dirigir, y es posible que también ponga en marcha otra función, llamada Posible encuentro. Las ofertas de cine, sin embargo, han desaparecido inexplicablemente.
¿Quieres decir que te han vetado?
Creo que estoy castigado por alguien. No es normal pasar de cinco películas al año a cero." | Laguiatv.




Los comentarios están cerrados