
"Ana Lucía Cortez apareció en la primera temporada de Perdidos, en uno de los recuerdos de Jack, pero no ha sido hasta la segunda temporada cuando se ha revelado como la malvada del grupo. Michelle Rodríguez, tan vehemente y tan políticamente incorrecta como el personaje al que da vida en la serie, el de Ana Lucía, se ha convertido a sus 28 años en el estereotipo de mujer dura. En esta entrevista en exclusiva, habla de su independencia y su temor a ser demasiado honesta en un Hollywood que la mira con lupa. Entre el castellano y el inglés, Michelle Rodríguez confiesa estar buscando todavía su lugar en la Meca del cine.
¿Cómo describirías a Ana Lucía?
Me voy a convertir en la villana del año para los espectadores españoles. Es antipática y mandona. Cuando me reuní con los productores, estaba cansada de ser considerada en Hollywood la versión femenina de Rambo. Me dijeron que Ana Lucía era una mujer obsesionada con controlar todo y que el personaje iba a evolucionar.
¿Es cierto que, en la grabación de la serie, tuvo problemas con el equipo de Perdidos y por eso vive lejos de ellos?
Al contrario, me llevo muy bien con todos. Cynthia Watros (Libby) es casi una hermana para mí, igual que Adewale (Eko), que siempre tiene una respuesta para los problemas de cada uno.
¿Como actriz soñaste alguna vez con estar donde ahora estás?
Todavía no he llegado a ese sitio.
¿Y cuál es?
El de directora de cine. Aún tengo que trabajar para lograr tener la libertad de no hacerlo durante, por ejemplo, seis meses y poder dedicarme a escribir.
¿Te sientes un modelo para las actrices latinas en Estados Unidos?
No soy ningún ejemplo. La prensa me está colgando esa etiqueta, pero no quiero que nadie me vea como un espejo en el que mirarse, porque soy humana y cometo muchos errores.
¿Como conducir con una copa de más en plena grabación de Perdidos...?
Errores como vivir día a día o amar y que el corazón se te rompa... Se cometen fallos cuando no puedes pensar racionalmente, y eso le pasa a todo el mundo. Por eso no quiero que me estén mirando.
¿Retar a los hombres, como hace Ana Lucía, te hace ser menos femenina?
Es un error, pero sucede. Una mujer puede relajarse entre hombres sin necesidad de ser juzgada, pero, cuando te sientes a gusto con tus amistades masculinas, se crea una falsa imagen de mujer fuerte, poco femenina.
¿Te molesta esa forma de pensar?
No me gusta, pero es un juego y hay que entenderlo como tal y jugarlo. Me pongo tacones porque he de seguir el juego de Hollywood, pero ni sé caminar con ellos. He aprendido que tengo que saber comportarme como mujer entre los hombres, encontrar equilibrio entre lo femenino y lo masculino, y eso es lo que trato de hacer cuando interpreto.
¿Hollywood te ha encasillado en el estereotipo de mujer fuerte?
Sí. Mira para qué papeles me buscan... Los guiones están llenos de mujeres que persiguen a hombres como si fueran reyes. Yo no estoy dispuesta a eso, a alabar a los hombres.
Sería una pena que perdieras tu autenticidad por lo que tú llamas el juego de Hollywood...
Sí, pero creo que me llegará un papel con el que tenga algo que decir. Aún no lo he encontrado, pero he de saber esperar.
¿Qué estás buscando?
Un personaje como Lucrecia Borgia o Tina Modotti. No quiero ser Jennifer López ni una chica dócil, sino ser algo más que una cara bonita, que se vea al personaje que interpreto y no a Michelle.
¿Temes envejecer en Hollywood?
Necesito encontrar cómo desarrollar mi creatividad para poder seguir aquí, y lo voy a lograr. A los 30 te sale una arruga y te dicen adiós. Los hombres pueden tener cientos de arrugas, y todos dicen que son sexys, pero las mujeres no.
¿Por qué no quieres ser como Jennifer López?
Tal vez abrió muchas puertas para los latinos, pero no lo hizo por ellos, sino por sí misma, y es algo que no puedo admirar. Es una mujer de negocios astuta, y me fijo en ella, pero no deseo ser una actriz que haga películas sobre matrimonios y bebés. Quiero temas que me enfrenten a grandes preguntas. Tengo un mensaje para el mundo y no creo que Jennifer tenga ninguno.
¿Qué temes más en esta industria?
Entrar en las listas negras. Es muy fácil para alguien como yo. He caminado por esa línea fina, y tengo gente que me cuida para que no la atraviese porque, si la paso, desaparezco. Mi problema es que soy demasiado honesta para Hollywood, la verdad." | Laguiatv.




1 comentario
Lástima que su afición le haya dejado fuera de la serie.
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