"Este año, Gran Hermano tiene voz de mujer. Concretamente la de Pepa Álvaro, quien conoce como nadie los entresijos del reality y las personalidades de sus concursantes.

¿Qué tal le está resultado la experiencia como Súper?
En realidad llevo ocho años haciendo Gran Hermano, así que lo estoy viviendo igual que siempre, pero con más responsabilidad.

Así que Guadalix de la Sierra casi debe ser su segunda casa.
Sí, es mi casa y la de 150 personas más que trabajamos aquí desde la primera edición. Somos una familia.

¿Impone ser la voz de mando?
No. Es como si los concursantes fueran mis hijos, los trato como una madre.

¿Le han puesto algún apodo?
A veces me llaman Súper, pero en general utilizan mi nombre, Pepa.

¿Están actuando los chicos como usted se esperaba?
Están siendo todos muy estrategas, como pretendíamos. Aun así, las apuestas que hacemos siempre suelen resultar fallidas...

¿Cree que triunfará el amor?
Ahí dentro te sientes solo y necesitas compañía y mimos, así que es fácil que se enamoren. De hecho, yo creo que se formarán más parejas. Ahora mismo hay amistades que pueden llegar a convertirse en amor.

¿Le cuesta desconectar cuando vuelve por la noche a casa?
Me intento olvidar, pero mi teléfono suena muy a menudo de madrugada, soy como un médico de guardia. Es un trabajo absorbente, pero lo vivo con intensidad, y merece la pena." | Supertele.