
"¿Qué representa para usted el galardón?
Es algo muy satisfactorio, aunque me interesa más lo que significa a nivel de equipo. Aída es una serie que viene de otra serie, lo que siempre es una dificultad, y además, procedía de una producción que había puesto el listón muy alto, como era 7 Vidas. El Ondas te alivia porque significa reconocer el trabajo bien hecho y creo que es un premio a una labor muy arriesgada, ya que nuestra serie no es fácil, sino muy transgresora.
¿En qué aspectos la considera transgresora?
Por ejemplo, el primer menor que manifiesta una posible homosexualidad en televisión está en Aída. Además, he comprobado en la calle que la gente quiere a los exyonquis, a las prostitutas, a los que no llegan a fin de mes y, de alguna manera, algo se ha hecho que ha tocado el corazón de la gente. Tampoco tenemos pelos en la lengua ni censura y se hace una gran labor social.
¿Qué es lo que más admira de su personaje?
Absolutamente todo. Desde su falta del sentido del ridículo hasta su coraje en la vida, que yo trato de aplicármelo a la mía. La admiro profundamente, pero para hacerlo tengo que estar muy lejos de ella. Si se pareciera a mí, no la admiraría.
A final de mes comienzan el rodaje de la cuarta temporada de la comedia. ¿Hasta cuándo está dispuesta a ser Aída?
Hasta que me aburra, y eso depende de muchísimas cosas. Uno tiene que evitar que no le pese la popularidad como para tener que dejar su trabajo. Yo podría estar trabajando en este papel toda la vida si no fuera porque es apabullantemente querido. A veces te cuesta mucho llevar encima al personaje porque es como si no dejaras de trabajar. Pero, de momento, todavía soy capaz de convivir con ella.
¿Considera que hacen una serie realista, aunque esté pasada por el filtro del humor?
Claro. Existe la gente con adicción al caballo, que se gana la vida vendiendo su cuerpo, las mujeres que friegan casas para dar de comer a sus hijos... Y en los barrios más marginales, con esta situación, tienen un gran sentido del humor, y eso es lo que explica la serie. El drama, de por sí, ya está contado, pero luego hay una inteligencia en el guión que rompe ese drama con un gag, al margen de la situación. La gente se identifica con nuestra comedia porque ve la realidad en ella.
Usted da vida a un personaje dramático en una comedia.
Sí, si lo analizas, el personaje es muy dramático. Su vida es terrible, pero aflora la comicidad para quitarle miga. La gracia está en cómo Aída afronta las circunstancias adversas, en cómo no se achica ante las dificultades, pero esa es la realidad. Las mujeres que tienen esas circunstancias salen y se van al bar a tomarse una caña y se ríen, porque no les queda más remedio que afrontar la vida con alegría.
¿Es muy dura la presión de los índices de audiencia?
Para nada. Soy una actriz muy afortunada en televisión, ya que he hecho dos series que han tenido muy buena aceptación por parte del público. Es más dura la consecuencia de tener mucho índice de audiencia: que eres muy conocida.
Es decir, que no lleva muy bien la popularidad...
Es muy difícil, porque es como si nunca dejaras de trabajar. La popularidad es la consecuencia del éxito que uno no quiere, pero lógicamente una cosa lleva a la otra. No consigo entender a la gente que aspira a ser famosa." | El Periódico.

2 comentarios
Ruth
20 nov 2006 | 09:53 AM
Aída es un personaje cargado de dignidad. Creo que es fácil que el espectador se sienta identificado con un personaje luchador al que las cosas le salen mal demasiado a menudo. Una re-interpretación del Sancho de siempre.
Dammy
20 nov 2006 | 11:36 AM
Se nota que Carmen Machi es mucho más que Aida, es una gran mujer con un gran corazón.
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