
"Cataluña le ha visto crecer y hacerse hombre en TV-3. Primero como Martí, el cachorro de los Aiguader de la teleserie Poble Nou, y luego, como David Peris en El cor de la ciutat. Ahora, con el Goya al mejor actor revelación bajo el brazo, España se ha enterado de quién es Quim Gutiérrez. El espaldarazo de la Academia a Azuloscurocasinegro, de Daniel Sánchez Arévalo, ya venía precedido por el peregrinaje a las taquillas.
Sólo hace seis noches. ¿Recordamos el momento?
¡Estaba acojonado!. Al decir mi nombre, la gente se mostró especialmente efusiva. Mi madre me dio un beso y yo me levanté rápido. De repente, me vino el aplomo. El escenario se hizo pequeño. Tenía que dar las gracias. No podía olvidar a nadie.
Fue el que mejor agradeció en la gala, la verdad. ¿Mucho ensayo?
¡Qué va!. Lo había dicho en voz alta una vez y el resto de veces, en la ducha, ja, ja. El día antes de la gala me invadió una inseguridad total. No me sentía merecedor del premio.
Y con los tres kilos de bronce en la mano...
Cuando llegué a casa, a las seis de la mañana, me dije: "No lo entiendo". La alegría fue en aumento al día siguiente. A uno le gustaría que le racionaran las emociones, ¿no?.
¿Dónde ha puesto al aragonés?
En la barra que hay entre la cocina y el comedor. Está al lado de los Kellogg's, junto al tetrabrik de soja.
Una cosa está clara. Se cuida.
Ja, ja. Bueno, hago deporte. En Madrid, tengo la suerte de tener un gimnasio y el Retiro al lado de casa. Hago pesas y corro. Durante el parón de la serie Génesis, probablemente me iré al País Vasco a hacer surf, que es una de mis pasiones.
"Es uno de los animales más bellos del cine español", he leído.
¡Ostras!. Es muy halagador. Pero, la verdad, yo le quitaría importancia...
"Duro por fuera y tierno por dentro", anuncian otros.
Estaría bien..Yo admiro a Marlon Brando, uno de los primeros ejemplos de dureza y ternura a la vez. Y a Javier Bardem, y a Eduard Fernández... Herméticos, pero capaces de transmitir una carga sentimental.
Preferiría oír otro género de elogios, intuyo.
Quizá elogios más prácticos. Acabar una toma y que el director diga: "Quim, ¡de puta madre!". O sentir el silencio del equipo tras rodar una secuencia especialmente complicada.
Al parecer, la telenovela no ha resultado mala escuela.
¡Es una buenísima escuela!. He trabajado con repartos excepcionales y me ha permitido tener un videobook. Dos directoras de casting vieron imágenes mías de El cor de la ciutat en el book de Mariona Ribas. Dijeron: "Vamos a localizar a este tío". Y le mostraron mi trabajo a Dani (Sánchez Arévalo). Lo que sí es verdad es que en las teleseries llega un momento en que tienes la sensación de tocar techo.
¡Es que usted empezó con 12 años!
Eso requiere una buena gestión emocional, de lo que se ha encargado mi familia, que no pertenece al mundo del entretenimiento. Mi madre es psicopedagoga y mi padre, catedrático de Biología. Siempre han estado atentos a mi felicidad. Han procurado que nada interfiriera en mi desarrollo como persona.
¿Eso es posible?
En el documental Hécuba, nominado al Goya, Carlos Hipólito dice: "En esta profesión, por poco que hagas, rápidamente tienes a mucha gente diciéndote lo guapo y lo bueno que eres". Yo recuerdo haber tenido esa sensación a los 14 años, en Cataluña, pero eso no se reflejaba en casa.
¿Ahora siente que ha entrado en una nueva dimensión?
Lo importante es que el público te conozca y Azuloscuro, por el sistema del boca oreja, ha sido vista en todo el país. Como novato, tengo que agradecer el recibimiento que me han dispensado. A Dani le he dicho que mi Goya es suyo.
¿Nota ya la lluvia de ofertas?
Noto la lluvia de cariño. La gente llevaba diciéndome que me iban a nominar al Goya desde que se estrenó la película, y tampoco han pasado tantas cosas. Yo creo más en las distancias cortas. Y Dani me ha presentado a mucha gente.
¿Alguien le ha impactado?
Entrando en la fiesta de Telecinco, Maribel Verdú --¡Maribel Verdú!--, me dijo: "Qué bonito discurso, me daba miedo que me dieran el Goya porque no sabía cómo iba a superar esto". Y antes de empezar la gala, Silvia Abascal dijo: "Me encantaría que salieras tú, tu trabajo es una maravilla". ¡No daba abasto...!.
Total. El camino no ha resultado pedregoso.
Llegué a sufrir de impaciencia... Cuando empecé El cor de la ciutat ya tenía ganas de hacer teatro. Y cuando hice teatro, quería hacer cine. Pero conocí a mi representante y me dijo: "Tranquilidad". Salió Azuloscuro. He tenido que aguantarme las ganas, y eso me ha enseñado a verlas venir y a valorar lo que tengo." | El Periódico de Cataluña.




1 comentario
Quim se lo merece, la peli se lo merece.
Es como de mi familia (soy adicta a los culebrones de la TV3). Si es que le hemos visto crecer en la tele.
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