"Desde que Manuel Campo Vidal fue elegido presidente de la Academia de Televisión el pasado septiembre, más de 100 nuevos nombres del medio se han incorporado al organismo que agrupa a los profesionales de televisión. El periodista y empresario televisivo ha iniciado un proceso de refundación de la Academia que comienza a dar sus frutos.
Los primeros meses de su mandato parece que no van mal.
El crecimiento de socios ha sido del 14% con respecto a los que había antes, pero no sólo el número es importante, sino, sobre todo, su significado. Entre los nuevos asociados figuran, por ejemplo, Maurizio Carlotti, consejero delegado de Antena 3 TV; Rafael Camacho, director general de RTVA y presidente de la FORTA, y José Manuel Contreras, consejero delegado de La Sexta. También hay gente que se había ido y ha vuelto, como Francesc Escribano, director de Televisió de Catalunya, y Carme Basté, su directora de programas. En el área de gente que sale en
pantalla, pienso en profesionales como Luis Mariñas, Susanna Griso, Paula Vázquez, Ramón García, Assumpta Serna o Beatriz Ariño.
¿Eso indica que mejoran las relaciones con las cadenas privadas, que estaban un poco deterioradas?
Estamos en ese proceso, aunque tampoco andaban demasiado bien con TVE. Pero es significativa la gente que ha acudido a la última reunión del consejo de la Academia, que reúne a los socios académicos con los institucionales. Acudieron Javier Pons, Maurizio Carlotti, José Miguel Contreras y Francesc Escribano; María Umbert, de la televisión balear; Elena Sánchez, de Cuatro; Àlex Martínez Roig, director de Digital+, y Teddy Bautista, de la Fundación Autor, que se había marchado y ha vuelto. En marzo tenemos una conversación prevista con Tele 5.
¿Eso significa que este año se retransmitirá por televisión la gala de los premios de la Academia?
Tengo la impresión y la esperanza de que este año se televisarán dos programas de la Academia. No uno, sino dos. Para el primero, que queremos dedicar al décimo aniversario de la fundación de la Academia, ya estamos negociando con las autonómicas para ofrecerlo esta primavera. La gala tradicional de nuestros premios, que sería en otoño, nos gustaría mucho que se retransmitiera en otra cadena, pero aún queda tiempo para concretarlo.
¿Cuáles son los objetivos de esa refundación en la que está metido?
Entendemos que la Academia debe constituirse sin complejos en un lobby en defensa de la televisión, porque es la única institución en la que pueden darse cita los profesionales, las televisiones --sean públicas o privadas, autonómicas o estatales-- y las productoras. La Academia puede realmente representar de una forma genérica e institucional los intereses de la industria de la televisión.
¿Eso implica una pretensión de influencia en las medidas que se tomen o las leyes que se propongan?
Desde luego, y lo asumimos. Lo que no tiene sentido es que el Gobierno, cuando habla de constituir una agencia audiovisual, sólo lo consulte con la Academia del Cine. Por supuesto que es para influir, pero eso no nos produce ningún complejo, entendiendo siempre que somos profesionales y que tampoco tenemos que discutir si es el 6% o el 7% lo que se destina de contribución al cine, pero sí queremos influir en la toma de decisiones. Queremos enviar un mensaje de reconocimiento del servicio que hace la televisión y de la calidad que se puede encontrar, que es mejorable, desde luego, pero existe.
La televisión tiene mala fama...
Si se ven esos resúmenes que se dan de lo más escandaloso y soez que se emite, la verdad es que dices: "Pues vaya, cómo está la tele". Pero esos son los momentos menos edificantes, que no son un reflejo total de lo que se hace.
¿Y cómo se contrarresta?
Sólo el hecho de transmitir el mensaje de que queremos y defendemos la existencia de una televisión de calidad tiene efectos beneficiosos. Por ejemplo, con el desgraciado caso de Érika Ortiz, la televisión estuvo en cierta medida contenida, y era un hecho delicado. Que en general las cadenas se mostraran moderadas hizo que aquellos que se sobrepasaron tuvieran que corregirse al día siguiente. El veterano comentarista de la realeza que dijo que la princesa Letizia no había estado en el piso donde había fallecido su hermana, pues tuvo que enmendar el error. En
un clima de múltiples errores, eso habría pasado desapercibido, pero por fortuna se tuvo la inteligencia de rectificar.
¿Tienen algún objetivo respecto al número de socios?
Queremos que haya más académicos, claro, pero no se trata de tener un número espectacular ni de multiplicar por dos o por tres los actuales. La Academia está basada en un principio relacionado con la excelencia, y eso debe mantenerse. Desde luego, no debe confundirse ni con un sindicato ni con un colegio profesional, que ya existen y hacen su función, que no es la nuestra." | El Periódico de Cataluña.




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