"Barcelona acogió el lunes el casting de la segunda edición del concurso de Cuatro Supermodelo, que volverá a presentar la exmodelo Judit Mascó.

Vuelve Supermodelo y repite como presentadora. ¿Le ilusiona?
En televisión repetir y hacer una segunda edición de un programa
significa que ha funcionado, que tu trabajo se ha valorado y que la
audiencia te ha seguido. Este es además el mismo reality pero con un formato nuevo. Me ilusiona porque vuelve a ser un gran reto.

Anuncian cambios. ¿En qué estima que debe mejorar la edición de Supermodelo 2007?
Hubo aspectos técnicos mejorables, como la iluminación, y por eso estoy contenta de tener esta segunda oportunidad, para que quede más redondo. Ahora, contaremos con muchos más medios, el plató será tres veces más grande y tendrá mucha más luz y espectacularidad. Y le daremos todo el glamur y la ambientación que merece.

Como exsupermodelo, ¿no se ha cansado de darles consejos a las inexpertas chicas del concurso?
Me gusta ayudar, y lo que más les digo es que se dejen llevar. Están ante una gran oportunidad, les ve mucha gente, y yo les oriento para que dejen los nervios atrás, y puedan mostrar sus capacidades.

En la primera edición del concurso, algunas de sus intervenciones, igual que las del resto del jurado, fueron de gran dureza y severidad. ¿Ese marcado tono de exigencia va con el programa?
Sí, porque están en la línea del mundo que las chicas se van a encontrar después. En el mundo de la moda y las pasarelas se comienza a edades adolescentes. Todo va muy rápido. Y si no te adaptas, te quedas ahí. La dureza del concurso es un reflejo de la realidad. Intentamos dar a Supermodelo el tono más real posible de lo que es el mundo de las modelos. Enseñamos a no fallar, a saber escoger, a estar expuesto a las opiniones que te pueden llevar a ser una estrella. Yo tengo que hacer mi papel, pero me sabe mal cuando se quedan a mitad de camino, me despiertan ternura.

Al final, el programa casi se convirtió en un continuo e inacabable baño de lágrimas...
Fue una de las cosas que más nos sorprendió, y creo que fue fruto de la inexperiencia y juventud de las chicas. Están encerradas en un centro de formación exigente, en el que viven una fuerte competencia. Si te pones en su piel, es normal que lloren, por eso les insistí en que el camino para ganar era disfrutar con la oportunidad.

Como presentadora, ¿qué es lo que pretende aportar a un programa del estilo de Supermodelo?
Cuesta mucho ser modelo, llegar es muy difícil. Chicas monas hay
muchas, modelos pocas. Es una profesión que hay que aprender, con mucho esfuerzo, y, modestamente, lo que quiero es colaborar en dignificar la profesión. Hay que diferenciar entre ser miss y modelo, porque requiere formación, cultura, mucho dominio de sí mismo y saber estar. Y muchos sacrificios personales, además de la belleza.

¿Añora su etapa profesional, sobre las pasarelas?
Cada cosa tiene su época. Dejé la pasarela, pero no he dejado de
trabajar. Llegó el momento en que decidí dejar una parte de mi
profesión para cuidar de mi familia y tener a mis hijas, pero sigo
siendo la imagen de una firma de cosméticos, hago fotografía de moda, presento este programa, hago anuncios... Debe aprovecharse cada etapa distinta que la vida te da." | El Periódico de Cataluña.