"Para Javier Capitán el verano en la pequeña pantalla ofrece muchas posibilidades. Fue en esta estación cuando estrenó El informal, el que hasta ahora es su mayor éxito televisivo, y en la que ahora acomete El negociador, concurso diario que ha programado La Primera para contrarrestar el tirón de La ruleta de la fortuna en Antena 3. Convencido de que el espectador que ve la televisión en verano merece programas más creativos porque no vive sólo de refritos y reposiciones, este economista catalán que desde hace catorce años se dedica a los medios de comunicación cree que es rentable apostar por nuevos productos en esta época y más cuando lo hace con un género que está en alza y que ya ha testado con éxito en Telemadrid Madrid reta y Metro a metro-.

¿Qué ha pasado con Metro a metro?
No sé si el canal autonómico renovará. Yo estoy dispuesto a seguir
porque he hecho más de 600 emisiones y lo he pasado muy bien. Está muy rodado y, además, su fórmula es muy fácil de entender, lo que es muy importante en un concurso.
El negociador tampoco tiene una mecánica complicada.
No, pero el presentador tiene que gestionar, toda la negociación recae sobre sus hombros. Lo que peor llevo es que no puedo ser transparente, tengo que estar lo más oculto posible para no desvelar mis tácticas ni dar muchas pistas en lo que digo o hago. Y eso que siempre intento que el concursante no se vaya con las manos vacías.
¿Qué le aporta este género?
Nunca me había planteado hacer un concurso como tampoco he pensado hacer un talk show, aunque nunca se sabe. Me aficioné a ellos en Telamadrid, son productos que me gustan y que te garantizan una presencia diaria en el medio. Aquí, el diferencial que aporta el presentador es el estilo, el tono. En otros productos te equivocas y es tremendo, mientras que en los concursos sales bien parado con algo de conocimiento y cultura.
Y cuando ha tenido que demostrar lo que sabía ¿cómo le ha ido?
Unos veces he salido bien, y otras no tanto. Yo siempre he tirado de mis recursos e intento contribuir con alguna cosa. Por ejemplo, me parece muy importante el primer encuentro con los participantes, dar tranquilidad porque normalmente vienen algo alterados, y tú tienes que ser como un bálsamo en ese primer contacto.
Llega en un momento en el que la parrilla está llena de concursos.
Cierto. Si no eres un concurso-dependiente pueden llegar a saturar. Hay personas que saben los horarios y hacen la ruta, encadenan un concurso con otro.
Como espectador ¿cuáles son sus favoritos?
Me gusta mucho la fórmula de ¿Quién quiere ser millonario? y clásicos como Saber y ganar y Cifras y letras.
¿Qué Javier Capitán cree que ve el público en El negociador?
Este espacio me está permitiendo mostrar un registro un poco distinto al habitual. Siempre he estado vinculado al humor, mientras que aquí tengo sensaciones muy fuertes cuando los concursantes miran a mis ojos con intensidad para saber algo más.
No tiene fácil el hacerse un hueco porque compite con La ruleta de la fortuna.
Y no te olvides de Arguiñano en Telecinco. Es una hora muy mala porque La ruleta... está consolidada, aunque a mí la que más me gustaba era la que hacía Goyo González. El verano es un buen momento para probar programas, aunque es complicado hacer una lectura porque es una estación en la que cambia mucho el consumo de televisión.
Su referente no puede ser mejor porque El informal empezó en el estío y estuvo casi cuatro años en Telecinco.
Pero estuvo a punto de desaparecer. Gracias a una emisión dio un gran salto de audiencia y nos quedamos.
Y si esa emisión no se da, hubiese salido de la parrilla ¿No le parece injusto?
Sí, pero también hay que ponerse en la cabeza de los que toman las decisiones. Las empresas quieren resultados, esto es un negocio. Es un medio muy cruel porque es un examen diario.
¿Se ha arrepentido en algún momento de quitarse el traje de ejecutivo por la radio y la televisión?
No, porque me he divertido mucho con la viñetas sonoras que he hecho con Luis Figuerola Ferreti, entrevistando a un escritor o hablando con los oyentes.
¿Siente nostalgia de El informal?
En su momento fue una apuesta arriesgada porque comentábamos en un tono humorístico y de manera diferente la actualidad. Éramos un buen equipo y mi único mérito fue crear un clima de libertad. Si tienes miedo, pones cortapisas a la creación. En El informal había mucha creatividad.
¿Volvería a ponerse al frente de este espacio?
Pienso que sería un error porque todavía hay mucha gente que lo
recuerda, incluso lo tiene un poco mitificado. Una segunda versión nos dejaría fríos. No me importaría aproximarme a la información con desenfado y bajo otros supuestos. Sería muy difícil repetir El informal porque, por el recuerdo que dejó, ha cobrado una gran dimensión.
Acaba de terminar su colaboración con Las mañanas de Radio1, el magazine que conducía Olga Viza y en el que compartía humor con su buen amigo Figuerola Ferreti.
La emisora quiere un cambio radical. Este tipo de decisiones forman
parte del juego de esta profesión. Si ha sido acertada o no, el tiempo lo dirá. He estado once años en esta Casa muy a gusto, pero igual que me fui de la Ser, pues ahora me he ido de RNE.
¿Volverá a manejar el humor?
Nunca lo he dejado porque para mí es como un colchón, un elemento familiar sobre el que tengo cierto dominio porque siempre lo he utilizado." | Laguiatv.

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