La cadena pública seguirá apostando por el Festival de Eurovisión, a pesar del progresivo desgaste del certamen y del continuo fiasco en las votaciones entre países. Según ha explicado el presidente de la Corporación, Luis Fernández, esta decisión se basa, fundamentalmente, en cuatro razones: a) sus "claros valores de servicio público", b) "sus notables índices de audiencia (3.373.000 espectadores y un 28 por ciento de cuota media de pantalla en su última edición), c) "es un programa producido por las televisiones públicas europeas con claros valores de servicio público: la música y el encuentro entre los pueblos" y d) "el Festival se emite en directo en prácticamente toda Europa, y en diferido también en América y hasta en Australia. Su audiencia media europea supera los cien millones de espectadores".