
Rosa María Molló, corresponsal de TVE en Nueva York, está a cumplir de cinco años al frente de dicha corresponsalía. Aún recuerda perfectamente cómo y cuándo se lo propusieron. Las buenas historias informativas diarias vienen de América con marca propia y convenientemente registrada: el sello Molló. Hoy, es entrevistada, en exclusiva, para el blog Y desperté...
Defínete en cuatro palabras...
Buff…impaciente, valiente, exigente –demasiado – y cuando no llevo el "mono" de trabajo puesto, tímida.
¿Cuáles fueron sus primeros pasos profesionales?
Hice pinitos varios pero sentí que empezaba seriamente en esto del periodismo cuando al principio de la carrera conseguí un contrato en RNE-Radio 4. Entraba a las cinco de la mañana. Iba a la sede de la radio en Paseo de Gracia, en moto y recuerdo que me hice amiga de los trabajadores de la limpieza que regaban las calles. Barcelona despertaba y yo con ella. Hacía boletines informativos hasta las nueve y después unidad móvil. Esa fue mi escuela y dónde me di cuenta de que esta profesión requiere grandes dosis de pasión, además de mucho esfuerzo.
Tengo entendido que está a punto de cumplir cinco años al frente de la corresponsalía de Nueva York, ¿cómo y cuándo se lo proponen?. ¿Recuerda cuál fue su primer directo?
Era un día de mucho frío, a finales de diciembre. Estaba rodando en Alcalá de Henares. Acababa de llegar de Rumanía. Estábamos haciendo un reportaje para Línea 900 sobre rumanos que entraban como turistas a España con la intención de quedarse a trabajar. Habíamos hecho con ellos su misma ruta y sonó el teléfono. Era Alfredo Urdaci proponiéndome la corresponsalía de Nueva York. Dije que sí sin pensarlo. Pero después no lo comenté con nadie durante más de una semana. Pensaba que se habían equivocado de Rosa. Que no era yo. Que era un sueño. No paraba de llorar. Tuvieron que volver a llamarme y darme un toque.
No recuerdo el primer directo. Probablemente fue sobre el debate de Irak en la ONU. Me pasé los primeros meses colgada del satélite. Fui deshaciendo mis maletas a medida que utilizaba la ropa. Es lo que se dice, un buen aterrizaje. Todo lo que viniera después tenía que ser más fácil. Recuerdo que no paraba de recibir correos de España de "uno u otro bando" según de lo que había informado el día anterior. Pensé con horror: ¿será siempre así?. Ahora recibo correos de cariño.
Me cuentan que su estilo, directo y sencillo, ha conquistado a muchos espectadores españoles...¿cómo se ve España desde Nueva York?
Me entristece enormemente ver la energía que se pierde en discusiones destructivas y no constructivas. Siempre he pensado que conocer es respetar y respetar es querer. Será que los españoles nos conocemos poco.
No sé si lo sabía pero su nombre empezó a circular por algún que otro confidencial como posible copresentadora del Telediario 2...
Ya sabes que en periodismo trabajamos con hechos y sólo hay que tener en cuenta lo que "circula" hasta cierto punto. Pero ya que me lo preguntas te diré que en esta etapa de mi vida no sería feliz presentando un Telediario.
¿Qué o quién le pone televisivamente hablando?
Hay mucha gente buena en este oficio y no necesariamente tienen que ser primeras figuras, famosos o conocidos. A veces me descubro tomando notas y apuntando ideas mientras miro la tele. He llegado a llorar viendo un programa de televisión. Ahora que recuerdo me ha pasado en dos ocasiones. Una, por bueno. Sentí orgullo de la profesión. La otra vez lloré de pena y rabia al ver cómo explotaban miserablemente hasta el ridículo a un invitado sin que esa persona se diera cuenta. Sentí vergüenza. En ambos casos eran productos españoles.
TEST / Primeras impresiones que te vengan a la cabeza de las siguientes frases o palabras...
Lleida...Allí están mis padres y hermana. Mi familia es muy pequeña. Así que yo que no me siento de ninguna parte, o mejor dicho, me siento del lugar dónde está el corazón, cuando oigo Lleida lo identifico con casa. Mi casa. Literalmente.
Una virtud, una manía, un defecto y una pasión...La virtud, la capacidad de ilusionarme con un chupa-chup. La manía, no puedo pensar con las manos sucias. Necesito lavármelas muy a menudo. El defecto, mi exigencia. Siempre he sido mi peor enemigo. Y soy una apasionada de la vida aunque a veces pienso que estoy más preparada para la muerte.
Docencia...Ejercí la docencia durante tres cursos hasta que me aplicaron la ley de incompatibilidad. Entonces no era como ahora y éramos pocos los que hacíamos las dos cosas. Me molestó enormemente pero creo que mis alumnos de esa época guardan un buen recuerdo de mí. Sigo pensando que el periodismo académico y el de campo deberían caminar más juntos.
Periodismo...Mi vida, hasta que me canse o se cansen de mí.
RNE-Radio 4...Para mí es todo un honor haber trabajado en Radio 4. Fue la primera emisora en emitir en catalán. Tuvo un papel clave en la transición política, papel que nunca se le ha reconocido como se merece. Sin Radio 4 Cataluña habría tardado mucho más en ser plural. Todavía ahora sigue simbolizando este pluralismo.
Panorama...Mi primer programa en televisión como reportera. Me costó muchísimo cambiar de método de trabajo y pasar del lenguaje radiofónico al de la televisión. Me sirvió para ver que quería seguir explorando el terreno y, al final, me quedé.
Teledues...Ni me acuerdo los años en los que trabajé en este programa. Fuimos pioneros en muchas cosas. Era un magazine de información en directo. A veces en plató, a veces en exteriores. En mi tierra todavía mucha gente me recuerda por la etapa que presenté ese programa. Fue un período muy rico profesionalmente. Un equipo reducido de gente hacíamos cosas que ahora muchos hacen y dicen inventar. Eso era auténtica televisión. Y además pública.
Giravolt...Una cabecera histórica. En la tele, como en la vida, nada es permanente. Teledues se acabó y volvió Giravolt. Hacíamos un buen programa de reportajes pero no tenía nada que ver con el antiguo y original Giravolt. Cada cosa tiene su momento..también en televisión.
Entrevistas...Prefiero los debates a las entrevistas. Es un género que no domino, me refiero a las de plató. Me gustan más las del día a día. Las que hacemos para informativos o reportajes en las que te conviertes un poco en psicólogo y has de ponerte a la altura de la persona que tienes delante hasta conseguir que se olvide de la cámara y de que eres periodista. Cuando se logra eso, que no siempre se consigue, generalmente, sale una buena historia.
Radio Vilafranca del Penedés...Fue mi primera experiencia dirigiendo un equipo grande y controlando un presupuesto considerable. Pero también comprobé que hay gente a la que le asustan los cambios. Cumplí mi proyecto con éxito pero el desgaste personal no me compensó. Todavía dudo si valió la pena.
TVE-Cataluña...Quién la ha visto y quién la ve…
Informativos...Nuestra seña de identidad. El puntal de la televisión pública en España y debemos seguir dando el callo todos para que sea así. No hay que bajar la guardia. La competencia es fuerte pero se puede vencer sin perder el rigor ni bajar al amarillismo ni al periodismo fácil, tan recurrente hoy en día.
TVE...Que nadie piense que por el hecho de que estemos pasando un sarampión nos quedaremos fuera de juego. Hay un proverbio chino que dice que las crisis son la antesala de una etapa próspera. Pienso que en mi casa están los mejores profesionales. Lo creo de verdad. Sólo que debemos abandonar los complejos. Y es deber de nuestros jefes, darnos ejemplo de calidad y sobre todo sembrar ilusión. Con estos dos ingredientes podemos conseguir todo lo que nos propongamos.
Guerra de Afganistán...Me tocó el último turno pero fue un mes apasionante que me marcó mucho. Me encanta cubrir conflictos. Espero poder volver a tener otra oportunidad. La pena es que cuando nos íbamos, los periodistas veíamos que dejábamos una guerra inacabada… Se ha cumplido y me temo que irá a peor.
Línea 900...Además de ser el nombre de un programa en el que he tenido el placer de trabajar, el título esconde toda una filosofía. La línea 900 es la línea directa que tiene el espectador con nosotros. Con ese medio que a veces le parece lejano e infranqueable. El ciudadano ha de saber que en Televisión Española siempre habrá un espacio para él, dispuesto a escucharle. Siempre tendrá una línea 900 a su disposición. Pienso que es nuestro deber.
Corresponsalía de Nueva York...Un regalo. Vivo cada momento como si fuera el último. Me considero una privilegiada y soy muy consciente que puede acabar mañana. Estoy preparada. En realidad, los periodistas somos un poco nómadas. Yo, en concreto, lo soy mucho.Pero esta ciudad tiene tanto de mí…
Su asignatura pendiente...Tengo muchas asignaturas pendientes. Las del terreno personal no se pueden contar. En lo profesional, ser un poquito mejor cada día y sobre todo tener más tiempo para pensar. En este trabajo vamos siempre contra reloj y caminamos sobre líneas tan finas que muchas veces tengo la sensación de vivir sobre el alambre de un trapecio.
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