Situación: 59 segundos, La 1, anoche. Protagonistas: dos
periodistas de peso, Isabel San Sebastián y José María Calleja, y de fondo, aunque no era el tema propuesto, ETA, la polémica sentencia del juicio del 11-M y el papel jugado por determinados medios (El Mundo y La Cope, fundamentalmente) en relación a ésta. No se recuerda antes tanta violencia verbal, y completamente gratuita, en un debate televisivo de estas características.

Calleja se limitó a relatar el burdo, cobarde y vergonzoso - sí, burdo y cobarde y vergonzoso -, tratamiento que El Mundo y La Cope habían protagonizado, y aún hoy lo hacen, antes, durante y después del brutal atentado que sacudió a la capital de España un 11 de marzo de 2004. San Sebastián, mujer de grandes aspavientos mediáticos y representante de la derecha más derechona de nuestro país, arremetió, sin motivo aparente, contra Calleja, de la siguiente forma: "Tú antes atacabas a ETA y ahora defiendes lo contrario". A lo que él respondió: "Gente como tú, con tu silencio, había engordado a ETA mientras otros nos jugábamos la vida". La trifulca, en vísperas de año electoral, tengámoslo en cuenta, se saldó con el abandono de San Sebastián. Un espectáculo realmente bochornoso y lamentable en el que, una vez más, se demuestra que el Partido Popular pierde los papeles y utiliza el ataque personal como forma de ganar puntos - y rédito - de cara a las próximas elecciones generales. Muchos han confundido la libertad de expresión con el insulto como arma arrojadiza y electoral.