"Supongo que se haría de rogar, como toca en estos momentos, y dejaría que el presidente de RTVE apelara a la amistad antes de aceptarle el cargo...
No hizo falta. Creo en la figura del Defensor del Espectador.
Debe ser difícil aceptar un puesto con tanto perfil institucional después de veinte años en primera línea de batalla informativa.
Cuando Luis Fernández me llamó reconozco que me cogió descolocada. Lo único que le pedí fue un tiempo para reflexionar tranquilamente.
¿Y qué pasó en esos días por su cabeza?
De todo. Conozco muy bien RTVE. Sé sus mecanismos de funcionamiento porque he trabajado en todos los puestos de la cadena de producción. Después de darle unas vueltas pensé, no está tan desencaminada la oferta. RTVE está ahora más cerca del modelo de radiotelevisión pública en el que siempre he creído. Nos debemos a nuestro cliente, que es la audiencia, y que en estos momentos nos necesita más que nunca.
Le previno alguien de que su condición de esposa de Pedro Pablo Mansilla, responsable de la operación urbanística de cambio de sede de RTVE, podría generar suspicacias?
Cuando conocí a mi marido, yo presentaba el Telediario. Siembre he trabajado y confiado en la TV pública. Mi independencia está garantizada.
¿Le gusta ver televisión?
Me gusta la tele, pero soy más radioyente. Escucho constantemente la radio.
¿Y le gusta lo que ve?
La televisión se basa en la inmediatez y eso, muchas veces, obliga a hacer las cosas más rápido de lo debido. Desde mi cargo voy a ayudar a aumentar la credibilidad en el medio.
¿Alguna idea para proteger los derechos de los más pequeños?
Es necesario que la televisión les sea útil. TVE cumple los compromisos de protección a la infancia. Ahora se trata de incentivar nuevas vías de conexión con ellos, como la web.
¿Piensa presentar también algún programa?
Tal vez la próxima temporada tenga algún espacio en la cadena para dar a conocer la figura del Defensor del Espectador de RTVE." | ABC.

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