"¿Por qué El síndrome de Ulises?
Porque me ofrecieron un personaje, y como la serie, que seguía habitualmente, me gustaba, lo acepté. Además, iba a coincidir en un capítulo con mi sobrina Alba. El papel que me han escrito se sale un poco de lo que he estado haciendo hasta ahora, porque he hecho muchas cosas dramáticas, y me apetecía también reírme un poco.

¿Cómo es su personaje?
Interpreto a la madre de Rai (Javier Mora), el jefe gitano del barrio, una gitana andaluza fuerte y con muchos arrestos, la única persona ante la que Rai baja la cabeza. Es un poco mandona y así le ha salido el hijo.

¿Cuántas semanas estará?
Voy a grabar ocho capítulos. No es un papel protagonista, aunque sea bastante importante, y eso me deja tiempo libre y me permite ocuparme de otras cosas, de mis diseños, de mis canciones...

¿Qué siente cuando se ve en la televisión?
La verdad es que me veo como si no fuera yo la que está en la pantalla. Es una especie de desdoblamiento. La que está en casa viéndola es Dolores González Flores, y la que sale en la pantalla es Lolita. Me fijo mucho en los gestos. Soy muy autocrítica y normalmente siempre me veo defectos y no suelo quedar satisfecha. Al final, siempre acabo pensando que podía haber dado más.

¿Qué le resulta más atractivo, cantar o interpretar?
Son cosas muy distintas. Cantando, estás en directo. A veces se te olvidan las letras y tienes que salir de apuros como puedes. Hay que estar pendiente del equipo, de tener buena voz, de mostrar energía, de cuidarte todo el día para la actuación. La televisión es más cómodo, puedes repetir si te equivocas. Ahora bien, el poder que da subir a un escenario, que tienes a la gente ahí mismo, tan cerca que abres los brazos y parece que puedes abrazarlos a todos, es algo que no tiene comparación con nada. Aunque a mí también me atrae muchísimo la cámara. En televisión, el morbo de no saber quién te puede estar viendo me pone mucho.

¿Es consciente de que su nombre da importancia a una producción?
Para mí es un orgullo que me llamen para hacer cosas y poder demostrar así la actriz que llevo dentro. Eso de la importancia no lo pienso nunca. Sé que tengo un nombre, pero para mí es un trabajo más y ambas partes nos aportamos algo. Ellos me permiten demostrar el talento que pueda tener, y si yo puedo darle a la serie un poco de frescura y de audiencia, encantada de la vida.

Habla de la actriz que lleva dentro, ¿eso está en los genes?
Es algo que sale solo. Toda la vida quise hacer cine, desde niña. A los 17 años me llamó Pedro Masó, pero mi padre no me dejó desnudarme en aquella época, que es cuando empezó todo aquello del destape, y entonces lo dejé un poco apartado. Pero la ilusión de mi vida era ser actriz, aparte de cantante, claro, que nació conmigo y que es lo que más vi en casa.

Su madre debía ser una persona excepcional...
Era una mujer muy adelantada a su tiempo, de toda la vida, que se llevaba mejor con la juventud que con la gente de su edad. Muy moderna y muy joven de espíritu.

Aún inconsciente, ¿nunca sintió una cierta competencia con ella?
Jamás. La quería tanto que nunca hubiera pensado en competir con ella. Eso lo han dicho los demás, que han querido hacernos rivales, por ser las dos quienes éramos, pero no es verdad. Yo soy la mayor admiradora de Lola Flores." | El Periódico de Cataluña.