"Me resulta imposible ponerme a su nivel pero, ¿usted es borde o sólo lo parece?
Yo soy honesto. Lo que pasa es que en este país hemos confundido la educación con el civismo. Hay que ser cívico, hay que poder convivir con los demás, pero se pueden decir cosas muy duras con educación.

¿Qué es lo más duro que ha dicho a un concursante?
No estás nominado.

Pero eso no escandaliza.
Pero eso es lo que más les duele a los triunfitos.

¿Le gusta ser cruel?
Si usted estuviera allí, sería mucho más dura que yo. O más borde. Yo digo lo mismo que diría si estuviera en casa, pero con la diferencia de que estoy rodeado de cámaras.

El insulto, la humillación, ¿funcionan en televisión?
No. Reto a cualquier persona que busque audiencia a que salga chillando en un programa de televisión: nunca tendrá tanta audiencia como Operación Triunfo.

Sí, pero cuando sale usted, la audiencia sube al 44%.
Sí, pero empieza en un 22%. Yo he estado en otros programas que no han tenido audiencia.

¿La dirección del programa o Tele 5 le han puesto algún límite?
Nunca, jamás. Es más, me lo puse yo al decir una palabrota...

¿Cuál?
Dije "las visten como putas y a ellos, como payasos", y me sentí muy mal. Porque siempre defiendo que se pueden decir cosas muy duras con educación. Insultar lo puede hacer cualquiera.

¿Usted ha ideado una campaña para sí mismo?
Yo he apostado por una actitud muy clara, de blanco o negro. El blanco es mi parte más honesta, al final nadie me puede reprochar que yo no digo lo que pienso. El negro son las formas, la gente que no me soporta, lo cual me gusta.

Le pone crear rechazo.
Reconozco que si hubiera dejado indiferente a la audiencia, me hubiera decepcionado.

¿Qué le gusta de la publicidad?
Es la forma más democrática que tenemos de opinar. En publicidad, votamos cada día. Con lo que consumimos, decidimos qué fábrica se abre y cuál se cierra. Mi negocio consiste en que usted se olvide de lo que tiene para que desee otra cosa. Trabajo en el negocio del olvido.

¿Y si yo le digo que a mí la publicidad no me afecta?
No es verdad, sólo hay que ver lo que hay en nuestras neveras o cómo vamos vestidos.

¿Por qué ha escrito este libro?
Empecé publicidad para escribir y ahora, lógicamente, por mi faceta mediática, he tenido la ocasión.

¿Qué le da la fama?
La fama es una mierda. Se la regalo a quien la quiera. No sirve de nada.

No poco. Usted ha escrito un libro.
Sí, y sirve también para conseguir una mesa en un restaurante.

Le saldrán más clientes para su empresa de publicidad.
En mi agencia de comunicación sólo me puede ayudar hacer una buena campaña. Y sólo he prestado mi imagen a dos oenegés.

¿Y eso de que el CNI le quiso fichar de espía?
Fue antes. Había presentado mi currículo a una oferta del CNI que salía en el periódico, porque pedían personas que supieran chino. Pero cuando me llamaron, yo ya trabajaba en publicidad y no me interesó.

¿Por qué El pensamiento negativo? ¿No es mejor ser positivo?
El pensamiento negativo es realista. No me gusta que me edulcoren la realidad, y el libro es un elogio de los fracasos. La sinceridad a corto plazo da más problemas que la mentira, pero, a la larga, es mejor.

Y las medias verdades, si son para no herir, ¿no son buenas?
En las relaciones humanas, todo el mundo quiere sacar algo de nosotros: o tiempo o dinero o votos. Alguien que te diga la verdad sin pedir nada a cambio es un tesoro que hay que cuidar.

La tele, dice usted en el libro, dibuja el mejor mapa de España.
España es muy divertida. Mandar a Chikilicuatre a Eurovisión o que una exactriz porno gane Supervivientes es genial. Tenemos un país gamberro. El talento está fuera. En Youtube siempre van por delante.

¿Es fácil hacer campañas para políticos?
No, porque tienen el maldito vicio de hablar. Yo prefiero trabajar con productos; tienen la boca cerrada.

¿Por qué el que me ha hablado no me parece ese hombre terrible de la tele?
Porque usted no está cantando. Póngase a cantar y ya verá." | El Periódico de Cataluña.