"Partieron de Moscú con el cartel de novios en crisis y han regresado a España con el anillo de compromiso. Y eso que les paran por la calle para pedirles que no se peleen tanto. “María sube muy pronto de revoluciones”, dice Fernando con complicidad. “¡Que nos fiche Moreno para Escenas de matrimonio!”, remata su novia.
¿Os esperabais que la gente os reconociera?
Fernando Ripoll: Estamos desbordados, y más yo que soy muy tímido.
María Arques: Al principio pensaba: ‘¿Me miran por guapa?’ (risas). Me hace mucha gracia, sobre todo la reacción de los niños.
¿Qué sentisteis al golpear el ‘gong’ como ganadores?
M. A.: Pegué un grito que resumió 50 días de lucha, hambre, frío, miedo…
F. R.: Fue increíble. Se me pasaron por la cabeza cada uno de los 10.000 km.
Y a continuación llegó la emotiva pedida de mano…
M. A.: No entendía lo que estaba pasando, se me nubló la vista por la emoción.
F. R.: Lo tenía pensado desde que llegamos a la Gran Muralla. No lo hice por quedar bien en televisión; si el viaje hubiera salido mal, no se lo habría pedido.
¿Ya tenéis fecha de boda?
M. A.: Sí, a finales de marzo.
F. R.: El próximo viaje será nuestra luna de miel.
¿Iréis de mochileros o viajaréis a todo tren?
F. R.: María merece algo bueno después de lo que le he hecho sufrir (risas).
M. A.: Me gustaría ir a la selva de Costa Rica o a Canadá. Y ver una puesta de sol en el Serengeti (Tanzania).
Con los 78.000 euros de premio no tendréis problemas…
F. R.: Hemos decidido que el dinero quede a disposición de Idoia si lo necesita. Le puede servir para hacer frente a algún tratamiento contra el cáncer.
M. A.: Si no, ¡nos lo vamos a fundir! La idea es hacer un viaje en moto por España.
Fernando, tú tienes pendiente otra aventura con Oier, ¿no?
F. R.: Vamos a atravesar los Pirineos en bicicleta y luego lo continuaremos con el camino de Santiago. María se unirá a la segunda parte.
¿Qué otros amigos os lleváis de esta aventura?
F. R.: José, las gemelas, Javi, Carlos y Mario.
M. A.: Mario es mi padre adoptivo. Hace poco preparó una gymkana en su casa y tuve que hacer autoestop entre dos pueblos de Madrid. ¡Para que viera que aquí también se puede!. " | Teleprograma.




Los comentarios están cerrados