"En marzo cumple tres años al frente de El intermedio y muchos días su programa es lo más visto de La Sexta. No es raro que El Gran Wyoming afirme: "Vivo una etapa feliz". Y eso pese al reciente escándalo por el falso vídeo de la becaria que enviaron a Intereconomía (TDT), donde aparecía poniendo de vuelta y media a una joven colaboradora.
¿Qué te pareció la respuesta?
Es la parte ridícula. La crítica fue contra nosotros y tenía que haber sido al revés. Era un experimento para comprobar cómo trabajan. Si Intereconomía nos hubiera llamado para verificar las imágenes, habrían sabido que eran falsas. Pero no lo hicieron y las colgaron en Internet.
Ha sido lo más gordo que habéis vivido.
Sí, sí, un hito en nuestra historia.
¿Hay alguien más en el punto de mira?
No lo vamos a repetir porque no ha servido de nada. Todo ha quedado en que estamos dispuestos a cualquier cosa para conseguir audiencia. Y la Asociación de la Prensa de Madrid legitimó esa versión desde el primer día.
¿Tú has sido becario?
Sí, pero no me chillaban. Vivimos en un mundo muy hipócrita. Ese tipo de broncas se producen constantemente en televisión, y no deberían de ocurrir.
Atacáis el periodismo oportunista, ¿pero no sacáis partido de él?
Nosotros no ejercemos el periodismo, cuestionamos el trabajo de los periodistas, y no hacemos sangre. A veces, lo que se dice resulta delirante y lo repetimos. Por ejemplo, lo que está ocurriendo en Gaza: es como llamar pelea a que un señor pegue a un bebé.
En las encuestas de Lo que España vota no es fácil inclinarse por una respuesta.
Lo nuestro es la ironía; parodiar a quien miente y manipula es una buena misión. No insultamos ni hacemos reality con teléfono de aludidos. Eso sí da audiencia.
El intermedio sigue un guión, ¿pero tu verborrea se puede contener?
Claro, lo único que me hace callar es el guión, y las prisas.
¿Te sientes bien arropado?
Sí, estoy rodeado de chicas sumisas. Tenemos equilibrio gracias a mi generosidad. Es broma, ¡eh!
¿Sería algo Wyoming sin sus chicas?
No, sin mis chicas no soy nada. Así es como está concebido el programa. Antes trabajaba con chicos, en CQC y era un aburrimiento.
Si se incendiara el plató y sólo pudieras rescatar a una, la elegida sería...
Estoy un poco mal de la espalda. Correría y haría como Esperanza Aguirre, me pondría calcetines y daría una rueda de prensa.
A Alberto Ruiz Gallardón lo tenéis más que ganado. Un mensaje para Aguirre.
Que deje la Sanidad en paz. Hasta los médicos del PP están indignados con lo que está haciendo.
¿De qué asuntos no se puede uno reír?
De las catástrofes y del terrorismo, eso la gente no lo consiente.
¿Qué te parece el humor manchego de José Mota y Joaquín Reyes?
Me cuesta hablar de ellos porque son amigos. Tienen el don de la oportunidad y la calidad suficiente para mantenerse. Usan lenguajes distintos, y funcionan.
¿Te ves en el Saturday Night Live de Cuatro como invitado?
Sí, por qué no. Me gusta mucho.
Di un personaje difícil y otro enrollado que haya pasado por tu programa.
A Luis María Ansón le preguntas algo y te contesta lo que le da la gana, y Martina Klein, no sé por qué, estuvo muy bien.
Juanra Bonet está teniendo audiencia y recibiendo buenas críticas cubriendo tu hueco los viernes. ¿Da miedo?
No, no, ya soy mayor para eso. Prefiero que me sustituya alguien buenísimo.
¿Alguna crítica hacia tu trabajo que te haya parecido ocurrente o graciosa?
El otro día, Ramón Trecet, en una tertulia de RNE, me ponía a parir y después confesaba que no me había visto nunca. Eso sí que me hace gracia." | Supertele.




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