"¿Ha visionado la serie original en la que está basada Doctor Mateo?
No. La productora me envió la primera temporada inglesa completa, pero no la vi, porque creo que si la viera no dejaría de contaminarme. Miento, vi el primer capítulo, para saber un poco el tono y descubrir los rostros de los actores, para comprobar que el paisaje es, efectivamente, precioso, aunque no más que Asturias. Pero no quise seguir, porque, si no, como hacemos una adaptación, al final siempre acabas mirando para ver cómo resuelves, y creo que no se debe hacer.

Mateo es un médico al que le horroriza la sangre, ¿lo comparte?
No. Yo trabajo mucho con las manos y, de hecho, tengo heridas en las manos; pero no, no tengo horror a la sangre como mi personaje. Pero existe. Me han contado de médicos o enfermeros que en un momento determinado de su vida sienten ese horror. ¿Sabe por qué son verdes las batas de los cirujanos? Para que no se note el color de la sangre. ¿Se imagina que cayera sobre un uniforme blanco? Sería dantesco; mientras que el rojo sobre el verde se convierte en negro y el impacto es menor.

¿Cómo llegó a la serie?
Primero, porque César Rodríguez, el productor ejecutivo, y yo teníamos muchas ganas de encontrarnos. Sabíamos el uno del otro y me planteó un par de proyectos, que no pude hacer porque andaba con cosas de teatro. Pero cuando me llamó esta vez venía con una historia tan interesante que tuve que aceptar. Todo lo que me habían ofrecido antes tenía mucho que ver con el perfil de comedia de 7 vidas, pero no quería volver a eso, no me apetecía, mientras que esto, siendo una comedia romántica, tiene otro viso de realidad. Además, tenía que trabajar.

¿Qué fue lo primero que le atrajo?
El guión del capítulo uno. Me di cuenta de que estaba muy bien dialogado, porque son guionistas bregados, y muy bien escrito. También tenía muchas ganas de hacer una serie que ocurra, al menos el 50%, en exteriores. Rodar 14 horas diarias en un plató es demoledor. Sobre todo para el equipo técnico, del que no se habla y es el que trabaja de verdad.

¿Qué papel juegan esos exteriores en la serie?
Mucho. Le dan mucho oxígeno a la serie. El que la gente pueda mirar además de unas caras un paisaje es muy importante. Es casi un personaje más, porque el verde de Asturias cuenta también una forma de concebir y vivir la vida.

El hombre que llega a un medio extraño y ajeno a él es un tema muy explotado. ¿Qué aporta la serie a ese esquema?
Efectivamente, es una forma de contar una historia que se ha utilizado mil veces, como todas, por otra parte. Creo que lo importante es contar el camino de cómo se llega. La serie tiene un contenido particular, con ese viaje al mundo de la infancia tan peculiar del personaje, un señor que está muy solo, que es un gran profesional pero un analfabeto en otras cosas, no sabe de la vida ni lo que es enamorarse, y lo que hay que rellenar es todo su recorrido... Esperemos que nos dejen.

¿Cambiará el doctor Mateo?
Eso es lo que espero que nos dejen. En los 10 capítulos que hemos hecho solo se apunta ese cambio. En ellos se va quitando la primera capa de este personaje y del choque que tiene con los personajes del pueblo, que es fuerte, porque representan mundos totalmente distintos. Si el público nos da su beneplácito, podré contestar la pregunta." | El Periódico de Cataluña.