"Ni Massiel ni Salomé ni Mocedades. Para mito eurovisivo y televisivo, usted.
¡No hay para tanto, pero sí es cierto que soy un caso único!. He estado 43 años en la plantilla de TVE, creo que podría figurar en el guinness. Durante 22 años estuve dando los Telediarios, pero casi nadie se acuerda. El hilo que me une a todas las generaciones de telespectadores es la Eurovisión. Me he quedado como La voz de Eurovisión y eso es gratificante para mí.

A sus Telediarios, en efecto, no alcanza mi memoria. Sí recuerdo Aplauso.
Porque eso es reciente [¿¿¿???] ¡Ahí vinieron todas las figuras habidas y por haber del mundo!. Abba, los Bee Gees, todos... Pero la etapa mía previa en los Telediarios fue muy intensa. Cubrimos, por ejemplo, la llegada de Eisenhower a España (¡La primera visita de un presidente de Estados Unidos!). Estábamos Eduardo Sancho, Jesús Álvarez, David Cubedo y yo. Éramos todoterreno... Si no valías para todo, te dejaban en un rincón.

En cuanto a Eurovisión, ha de admitir que hay un festival perdido e irrecuperable. Lo de la época de Karina, Abba o Sandy Shaw ya no es posible.
¡Esa Eurovisión del glamour y de la orquesta en directo ya no existe, es verdad!. Con el paso del tiempo ha ido evolucionando y ha pasado de ser un festival de canciones y de música a convertirse en superespectáculo. Se busca causar el mayor impacto en tres minutos y, además, la incorporación de los países del Este nos ha dejado en minoría absoluta a los occidentales.

Menos mal que este año se han introducido mecanismos correctores de esos «lobbies» de vecindad. ¿Servirán para algo?
Será un brindis al sol de la UER, porque buscan un sistema más justo, con el 50 por ciento de peso que se da a la decisión del jurado, pero tampoco pueden renunciar al dineral que suponen las llamadas de toda Europa. Me temo que lo único que se va a conseguir es que, por ejemplo, España deje de dar doce puntos a Rumanía y Alemania a Turquía, por sus inmigrantes. Por eso creo que si yo estuviera en Moscú volvería a acertar, como el año pasado.

Su capacidad de anticipación y análisis es tal que Obama le tendría que contratar como asesor geoestratégico.
¡Ja, ja, ja!. Como este año estoy de jurado, y no de presentador, no podré meter tanta baza, pero tengo concertadas un montón de llamadas de televisiones y de radios que quieren que el día anterior les haga mi porra, porque yo te puedo dar seis o siete países y que entre ellos estén los tres primeros.

¿A qué espera? ¡Desembuche!.
No, eso lo puedo hacer la víspera, porque ahora mismo tengo todos los videoclips, pero cuando llega la hora de la verdad, una canción que no te ha llamado la atención una vez puesta en escena resulta un tiro. También es importante el puesto de actuación y todo eso me obliga a correcciones de última hora, aunque por ahora mis favoritos son (¡espera que mire mis apuntes!) Noruega, Ucrania, Malta, Finlandia, Rusia, Bielorrusia y el Reino Unido. Y a Soraya, nuestra representante, la veo, si hay justicia, en el top ten.

No me negará que el año pasado, al encabezar el frente opositor al chiki-chiki, contribuyó a promocionarlo.
Bueno... Todo eso era una broma de Buenafuente y la jugada de esa gente, lógica y humorística, era convertirme en el bufón contestatario. Pero tuve la suficiente habilidad profesional para ponerme a la altura de las circunstancias, con una retransmisión menos seria de las que he hecho habitualmente, con mayor sentido del humor. ¡Esto me dio un gran éxito!." | ABC.