"Cuesta reconocerlo sin el pelo engominado y el traje de Mario Ayala. Tres años después de finalizar la primera temporada, Cristóbal Suárez ha regresado a Amar en tiempos revueltos para cerrar una trama que quedó en el aire."Me ha encantado reencontrarme con este personaje y con todo el equipo de la producción. Además, me hizo mucha ilusión que me llamaran porque sube el ego que se acuerden de ti"-, asegura el intérprete madrileño.

Mario ha intentado salvar a Andrea, pero no lo ha logrado.
No, y se hunde cuando Mendoza le insinúa que está muerta, pues aún no ha superado que ella lo dejara.

¿Cuál será su próximo paso?
Finalmente saldrá de la cárcel, viajará a París para recoger al niño de Antonio y Andrea y lo traerá a España. Ese será el final de Mario.

Si te sometieran a un interrogatorio, ¿mantendrías la misma actitud?
No, soy más cobarde que él. Pero entiendo que en una situación determinada se saca valor de donde no lo hay. Yo tengo una hija y, por defenderla, mataría.

¿Te reconocen por la calle?
Hay gente que se queda mirando sin saber muy bien de qué le suenas. Como he hecho varias series, te identifican con la que hayan visto. También hay personas que me felicitan por el teatro.

¿Cómo recuerdas tu debut televisivo en Calle nueva, en 1998?
Me queda lejísimos, aunque le guardo mucho cariño. Tenía 20 años y lo primero que me viene a la cabeza es lo nervioso que estaba.

Pasados diez años, en tu currículum se acumulan los papeles de bueno. ¿A qué se debe?
No sé, aunque creo que tengo cara de bueno y ejerzo como tal: soy una persona de carácter suave.

Has hecho de policía, abogado, médico... Si no fueras actor, ¿por qué profesión te decantarías?
Pienso que por la medicina, como mi padre. Pero no lo habría conseguido, puesto que es necesario estudiar mucho (risas).

¿A qué dedicas el tiempo libre de que dispones?
A la fotografía. Es mi pasión. Me encanta viajar con la cámara a cuestas. También me gusta pintar. He estudiado Bellas Artes y todo lo que tenga relación con este campo me atrae.

Vives en el centro de Madrid, pero ¿dónde te pierdes?
En Canarias. Nací en la capital, pero toda mi familia es de Tenerife.

Tras Amar..., ¿retomarás el teatro?
Después de una gira, en mayo estrenamos Fuenteovejuna en Madrid, donde interpreto al Maestre de Calatrava. Conmigo está también Roberto Mori (Juan el Grande).

¿Qué te aporta la televisión y qué los escenarios?
Ambos medios se complementan. Con una serie diaria, por ejemplo, ganas rapidez. Haces algo lo mejor posible en el poco tiempo del que dispones y, si no sale perfecto, te tienes que perdonar y no torturarte. En el teatro, si te sale una mala función sabes que que tienes el día siguiente y que puedes profundizar más." | Teleprograma.