"Lola Baldrich ha subido de nivel. La actriz ha pasado de ser Gertru, la enfermera de la pronunciada minifalda que acompañaba al 'médico de familia' Emilio Aragón, a convertirse en una cualificada doctora en El Internado. Próximamente, Antena 3 recuperará esta exitosa producción de Globomedia que en su quinta entrega cuenta con cinco nuevos personajes, uno de ellos es el que hace Baldrich, que llega a Laguna Negra para cuidar de Héctor -Luis Merlo-, aquejado de una grave y extraña enfermedad.
Mujer de teatro -representa El caso de la mujer asesinadita, de Mihura, por España-, la intérprete toledana vive por y para el escenario, pero como le gusta "explorar", también ha participado en la película Pájaros de papel, su reencuentro con su jefe Emilio Aragón.
Está en los tres medios. A usted la crisis no le afecta.
Soy una actriz que está trabajando y eso ya es un lujo. El cine me ha llegado como un regalo, pero donde siempre tengo un sitio es en el teatro. Es donde me he especializado y donde más a gusto estoy. Los otros dos están muy bien para investigar y si puedo repetir, pues estupendo.
Está rodando Pájaros de papel, el estreno como director de Aragón.
Es un papel pequeñito. El protagonista es Imanol Arias, yo soy su mujer y tenemos un hijo. Mi participación es, sobre visual, porque estoy en su recuerdo, en la parte onírica del protagonista. Hay un reparto impresionante en el filme, que está en la línea de ¡Ay, Carmela!, porque tiene lugar en los terribles años 30 y son unos artistas que van tocando por los pueblos. La música es muy importante en esta historia con la que Emilio homenajea a su familia.
Trabajo con él en televisión. ¿Cómo le ve como novel cineasta?
Como siempre. Es generoso, escucha y nunca da un mal tono. Todos estamos entregados a Emilio, que despliega energía y muy buen rollo. Tiene una gran cabeza para generar proyectos y, además, te deja colaborar, le importa tu opinión.
Nuestro cine no está en su mejor momento, en cambio el teatro goza de buena salud.
Que profesionales del cine y de la tele pisen en el teatro me parece estupendo, pero, cuidado: el teatro es experiencia. Aquí no todo el mundo resulta como en el cine o la televisión, esto es un salto mortal. Es un medio en el que la voz es un 50% y para llegar hasta la última fila tienes que tener una técnica. No digo que cualquiera pueda tener una mirada en un plano, pero es otra técnica. Además, en el teatro no hay reglas y la presencia de un nombre famoso no significa que lo vas a llenar.
Usted es una chica Globomedia. Medico de familia, Compañeros, Lex y ahora El Internado.
Bueno, también he hecho otras series que no eran de esta productora. Estamos en un mundo de familias, de empresas. Fue el cameo que hice en LEX donde me redescubrieron seis años después de Médico..., que ha quedado en el recuerdo. En El Internado me he reencontrado con mucha gente, lo que me da una sensación de estar en casa.
¿Qué le atrajo de El Internado?
Al principio la vi porque me resultó muy novedosa por su contenido misterioso. Me gusta la atmósfera y que nada se dice de manera gratuita, no hay nada trivial. No es una serie nueva que tengas que levantar y que, si no va bien, pues te quitan al tercer capítulo. Tiene muchísimos fans y en Internet hay auténticos debates sobre quién es la mala y la buena. Los adolescentes están como locos con la serie. Mi hija de diez años y ya me ha dicho que le tengo que presentar a Martín Rivas.
¿Cómo es su personaje, Lucía?
Es una profesional superdotada y muy estricta que llega para aplicar un tratamiento experimental a Héctor, con el que tiene un trato cordial. Pero con el tiempo, la historia apunta algo más. Me llama la atención el secretismo con el que lo llevan todo, no puedo contar más sobre este laberinto difícil de entender. El Internado es un parque temático de adivinanzas.
¿Cómo les han recibido los veteranos?
Muy bien. El primer día estaba muy nerviosa, como una niña pequeña. La gran Amparo Baró me dijo que a ella también le pasa cada vez que hace una secuencia que no tiene clara o le toca un nuevo registro. Los nervios me gustan, significa que no he perdido el respeto a la profesión.
La mayor parte de las escenas las tienes con Luis Merlo.
Es un actorazo. Su voz y su mirada transmiten mucho. Como nuestros personajes, nosotros también nos admiramos.
¿Se ve a largo plazo en El Internado?
En principio sólo entro por una entrega, la quinta. Mi personaje está muy ligado al que hace Merlo. Luego, no sé qué pasará. Me preocupa qué va a pasar en la calle porque, aunque es una serie coral, me asusta la popularidad. Cuando dejé Médico... volví a ser un persona libre. Es que lo de Gertru fue muy fuerte.
¿Tuvo malas experiencias?
Siempre hay algún que otro desalmado que te confunde con el personaje.
Desde Médico de familia ¿ha cambiado mucho la tele?
Muchísimo. Los guiones, los escenarios, los movimientos de cámara...Todo es distinto, y no sólo por el paso del tiempo, sino porque, aunque nuestra televisión va por detrás de la que se hace en Estados Unidos, va andando el camino a pasos vertiginosos. Me parece muy importante que se haya creado escuela en el género del humor con 7 Vidas, Aquí no hay quien viva y Aída, y también en la acción con Policías y El Comisario." | Laguiatv.

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