"Esta temporada la Academia que usted dirige presenta bastantes novedades en su funcionamiento.
Aparte de la presencia de Gloria Galiano, que ejerce de tutora, haremos historia de la música para que los chicos adquieran un poco de cultura musical, que es muy importante, y para que cuando menciones a Bob Dylan sepan de lo que estás hablando. Quiero coger profesores semanales para hacer, por ejemplo, asesoramiento de imagen o saber cómo enfrentarse a una rueda de prensa o composición. Es cuestión de prepararlos un poco para lo que será su vida después del programa.

Había algo de su trabajo en ese centro que no le gustaba, ¿no?
Para mí lo importante es la parte artística y la docencia. Poner disciplina entre los chicos no es mi trabajo, o al menos no quiero que lo sea. Yo no soy un policía. No quería estar en esos fregados. Lo hará Gloria.

¿Es complicado ser imparcial desde su cargo de jefe de estudios?
Es superfácil.

¿Y cómo lo consigue?
Olvidando: como si cada vez que te enfrentas a un alumno fuese la primera vez que lo ves. Y siendo muy objetivo con lo que hacen. Los trato por igual y con mucho cariño, lo que les ayuda a sacar lo mejor de ellos. Nunca me he enfadado con ninguno ni les he cogido manía. Me pagan para sacar lo mejor de sí de la persona que tengo delante.

Este curso el lema de su chat es La televisión pura. ¿Qué significa?
Siempre se dice que la tele es una mentira, pero lo que nosotros diremos será verdad. ¡Nada de aparentar!. Y es pura, porque es la tele que quiere el público: se hace al momento y la hace la audiencia desde casa.

¿Su amplia carrera teatral necesitaba de una experiencia como OT?
No, pero disfruto y me gusta mucho el hecho de que, tal vez en el futuro, algún alumno me diga: 'Muchas gracias por haberme enseñado lo que me enseñaste. Me ha servido mucho'. Es una gran satisfacción.

La tele también tiene sus inconvenientes. En su caso, ¿cuáles son?
Que la gente me conozca. Lo llevo fatal. Me ha vuelto más introvertido.

Eso se acabará cuando finalice Operación Triunfo, ¿no cree?
Si la gente se olvida de mí, sí, pero nadie se ha olvidado de Chanquete o Julia, de Verano azul, o de Mayra Gómez Kemp, en Un, dos, tres...

Al menos le ha dado repercusión...
¿Y de qué sirve que la gente me conozca más ahora?. Puede ser que quien me contrate en el teatro y quiera vender funciones, si dice que està Llàcer, coloque más bolos, pero el que sale ganando es el productor.

Y su debilidad por Shakespeare, ¿de dónde le viene?
Me gusta mucho. Una de las cosas que me atraen de OT es la observación del comportamiento humano, el lenguaje sobre el escenario. Shakespeare es el que más sabe de comportamientos en un escenario. Y eso es lo que yo hago. Si mueves la ceja de una determinada manera, querrás decir una cosa u otra.

Teatro, dos programas de tele y clases. ¿De dónde saca la energía?
De una ampolla de vitamina que tomo cada mañana. Lleva ginseng y jalea real. Y del amor al trabajo.

¿Cómo defendería OT ante las críticas?
Es un programa de tele blanco y, como tal, es impecable. Comenzó a ser un reality cuando llegó Risto." | El Periódico de Cataluña.