"Tras el éxito obtenido con la edición nocturna de Sálvame, Telecinco trasladó al ex conductor de Aquí hay tomate a su franja maldita, donde la cadena comienza a levantar cabeza (13,7% y 1.546.000 espectadores) después de acumular un amplio listado de fracasos.

En una entrevista confesaba que es un hombre tímido e inseguro
La verdad es que sí, pero inseguro cada vez menos, al menos profesionalmente. Lo que muestro en televisión es una parte de mí, ten en cuenta que el televisión paso como mucho dos horas, el día tiene 22 horas más.

¿No le preocupa estar en la franja maldita de Telecinco?
No. Quiero hacer mi trabajo lo mejor posible y pasármelo bien. Si luego conectamos con el público bien, pero sino recogemos y nos vamos. Vivir del gusto del público es complicado: si no lo pones en su justa medida, la inseguridad te puede hacer mucho daño.

¿Cómo se lleva con las audiencias?
Hay que estar preparado para lo bueno y lo no tan bueno. He vivido momentos de muchísimo éxito y luego audiencias más discretas. Parece que con la fragmentación de las audiencias ya no te piden, para empezar, un 30% y eso relaja. Aunque siempre quieres ganar y ser el primero. Ni el éxito ni el fracaso de un programa duran para toda la vida. Lo que tiene de bueno esta profesión es que nada te marca de manera definitiva.

¿Si se lo propusieran volvería a presentar Aquí no hay tomate?
Volver a hacer un Aquí hay tomate después de cinco años no me apetecería. Es como si a un actor le dices que represente siempre la misma obra.

No obstante para usted el fin del programa fue una liberación
Hombre porque fueron cinco años, pero con el tiempo estoy cada vez más satisfecho de haberlo hecho. Marcamos historia en la televisión y eso es indiscutible. ¿Cuántos programas en la actualidad pueden decir eso?.

¿Por qué los programas del corazón tienen tan mala prensa?
Siempre la han tenido como la gente que se dedica a escribir del corazón en los periódicos o las revistas. Es una cosa que no me preocupa lo más mínimo. Siempre digo que si no quieres leer algo, no lo lees. No entiendo a la gente que va buscando cosas que le machaquen.

¿Le gusta el directo?
Sí, porque es diferente: la gente se equivoca y se muestra tal y como es. Además, prefiero hacer directo porque sabes a qué hora empiezas y cuándo acabas. El trabajo hay que terminarlo en los plazos que uno se ha marcado.

Y los nervios ¿cómo los controla?
No me pone nervioso un plató. Afortunadamente, no vivo como un sufrimiento trabajar en televisión. Tengo los nervios normales que puede tener cualquier profesional ante un trabajo, pero me gusta que no me sobrepase. Muchas veces sí sueño con que llego tarde al plató o que no me sé el guión.

¿Ha tenido alguna vez miedo de quemarse como presentador?
Como decía Jesús Hermida: lo que quema es no trabajar. Para eso soy muy Concha Velasco que en todas las entrevistas dice que lo hace todo. Pues yo también por lo que pueda pasar.

¿Cómo un filólogo termina trabajando en televisión?
La verdad es que no he ejercido nunca. Como yo hacía corazón es un poco llevar el mundo de las novelas a la televisión: infidelidades, desencuentros amorosos, felicidad, matrimonios. Pues lo mismo, pero en tele.

¿Le afecta la crisis?
Claro que me toca porque tengo a varias personas muy cercanas que están francamente preocupadas. El desánimo me preocupa y, sobre todo, la sensación de que esto no va a ser nada corto. La solución parece que va a ser difícil, no sabemos cómo va salir.

¿Cómo se metió en el mundo de la tele?
De rebote. Le hice una entrevista a Rosa Villacastín para la revista Pronto que le gustó mucho. Así que me llevó a colaborar en Extra rosa con ella y Ana Rosa Quintana.

¿Será siempre chico Ana Rosa?
O ella chica Jorge Javier.

¿Cómo lleva las críticas?
Hubo un momento de mi vida que las llevaba fatal. Ahora he aprendido a seleccionar: no leo nada de lo que se publica en Internet de forma anónima porque me parece la forma más cobarde de insultar. Hay gente que se dedica sistemáticamente a centrarse en tu aspecto físico y no en tu faceta profesional. Y yo de esto ya paso porque sé que me sobran unos kilos y me falta altura." | 20Minutos.