Proyecto Gran Simio ha pedido la inminente retirada de El último superviviente por entender que el espacio "atenta contra la superviviencia de las especies en parajes naturales" y por ofrecer "situaciones de riesgo completamente inexistentes". Para dicha asociación, "que una persona mate animales, de una forma innecesaria y engañosa, es lo último que, actualmente, debería mostrarse en una televisión, sobre todo a los menores". Su horario de emisión, según Proyecto Gran Simio, puede ser contraproducente para los niños.