"En su día logró arrebatarle el título de 'reina de la mañana' a la mismísima Ana Rosa Quintana. Aunque Susanna Griso no va de diva en absoluto. Es una periodista, una profesional, una trabajadora de la información, y como tal quiere que la valoren. Nada más. Porque en su carrera ha tocado todos los palos, detrás y ahora delante de las cámaras. Su cercanía es consecuencia directa de su amplia experiencia.
Espejo Público es un programa dominado por la actualidad. No en vano está producido por los Servicios Informativos de Antena 3. ¿Qué tal lleva que la escaleta cambie a veces a última hora?
Los días que ocurren noticias de última hora que te tiran por tierra todo el guión son los que más me gustan. Ahí es donde yo me siento más en mi salsa. Me gusta vivir este vértigo, la improvisación. Pero no todos los días son iguales.
Lo que quería decir es que no es un magacín al uso...
No, desde luego. En el fondo es un compendio de programas. Son distintas secciones y el éxito es que todo encaje, lograr el punto de sal perfecto para el aliño. Pero ahora la mecánica la tenemos cogida, a pesar de ser un espacio muy largo, casi cuatro horas...
¿Es difícil cambiar de chip y pasar, por ejemplo, de una entrevista con Mariano Rajoy a hablar de Jesulín y María José Campanario, o de la tragedia de unos vecinos a los que se les han caído sus casas y no tienen donde vivir?
Sí, es una de las principales dificultades, pero... la vida misma es así. A veces pasamos de la sonrisa a la lágrima en segundos. Para mí es tan importante la historia de una madre cuya hija tiene parálisis cerebral y pide ayuda para poner un ascensor en su vivienda, como lo que nos cuente Rajoy. Tienes que prepararte a conciencia, también mentalmente, para hacer estas transiciones. Hay días, desde luego, que con tantas cosas, parece que te falta el tiempo.
¿Cómo se prepara, por ejemplo, la entrevista política con la que se abre el espacio diariamente?
Tenemos un equipo de documentalistas que me preparan un dossier sobre el personaje. Yo me lo leo, habitualmente, el día anterior. También hay una redactora encargada de coordinar el bloque de política, que me apunta algunas cuestiones. Pero yo soy partidaria de prepararme mis propias entrevistas, sobre todo las políticas, porque forma parte de mi trabajo estar informada. Cuando te lees cuatro o cinco periódicos a diario, tú mismo haces un trabajo de documentación. Es decir, podría tener aquí delante a Rajoy y hacerle una entrevista sin papeles... como cualquier persona que está al día de la actualidad. Para esto soy un poco enferma; escucho siempre la radio, veo el informativo de las tres de la tarde. Vamos, que me pincho en vena la información.
¿Curte haber trabajado antes en los informativos a la hora de hacer un magacín de actualidad?
Síííí. Es una escuela muy distinta de ésta, pero es la mejor base, la más sólida. A mí me ha dado mucha seguridad haber hecho durante diez años de mi vida política, economía, haber ido a mucha rueda de prensa, guiones para la radio... es decir, haber sido currita. Hay que ser cocinero antes que fraile, ¿no dicen esto?.
¿Hay todavía Espejo Público para rato?
Eso espero, que Espejo tenga aún largo, largo, larguísimo camino por recorrer aún. Otra cosa es que lo tenga yo (risas). Noooo, me refiero a que es un programa agotador, muy largo y que requiere muchísima energía. Pero a pesar de que me quejo mucho por el horario, es un espacio que tiene cuerda para rato y que personalmente me da grandes satisfacciones.
Sí, el horario debe ser lo peor. ¿Cómo es un día normal en la vida de Susanna Griso?
Pues... debe ser parecido al de un trabajador de Mercamadrid, ja, ja. Lo digo porque me levanto a las cuatro y media, llego a Antena 3 sobre las cinco y media... a veces tengo la impresión de que somos los que abrimos la persiana de Antena 3, ja, ja. Debo decir que cuando yo llego ya suele estar aquí el jefe, que se levanta a las cuatro, y predica desde luego con el ejemplo. Muchos nervios, muchas prisas, pero hay muy buen ambiente en el trabajo. A las doce y media, cuando termina el programa, yo ya estoy como desfondada. Pero me dan poca tregua porque sobre la una tenemos una reunión en la que hacemos balance del día y empezamos ya a preparar el siguiente.
¿Da seguridad tener detrás a un equipo de profesionales de primera línea?
La verdad es que éste es un programa muy de equipo. Lo que da, además de seguridad, es mucha solvencia. Hay días que me digo: ¡qué bien!. Hemos tenido al protagonista del día, le hemos hecho la pregunta idónea, la enviada especial ha conseguido la imagen que estábamos esperando todos... esos días que se dice: ¡qué buen trabajo previo!. Cuando las cosas lucen, me quedo maravillada. A lo mejor el día anterior ves una noticia como, por ejemplo, un atracador que devuelve el dinero al banco, y piensas qué bien si pudiéramos hablar con él. Pero lo pides un poco como la carta a los Reyes Magos. Cuando se materializa, cuando mi equipo lo consigue... me quedo admirada.
De los años que lleva emitiéndose el programa, ¿te quedas con alguno?, ¿algún recuerdo especial?
(Pensando). El día del temporal de nieve en Madrid fue un programa muy divertido. Aquí somos todos un poco kamikazes... el realizador me dijo, a última hora, que por qué no hacíamos el programa en el exterior. Y empezamos allí, pero luego no era cuestión de tener a todos los contertulios bajo la nieve (risas). Durante el programa, ¡fue un caos!. Unos no habían llegado, el otro se había quedado atrapado... fue el programa de las conexiones por teléfono. Quedó muy vivo y dinámico, pese a no estar previsto. Como experiencias divertidas, también me gustó mucho el vídeoclip de Bollywood.
¿Y un momento emotivo?
Ufff, ha habido muchos (piensa). A mí siempre me han costado mucho las entrevistas con Juan José Cortés, el padre de Mariluz. Es una persona que me ha dejado una huella muy profunda. Con esa serenidad y aplomo, a mí me desarmaba. Me costaba mucho mantenerme ahí y no emocionarme.
En Espejo Público he hecho de todo: desde meterse en la cama con el actor Viggo Mortensen hasta presentar en medio de la nieve, como contaba antes. ¿Qué le queda entonces por hacer, o qué le gustaría?
Es cierto, yo pienso que es el programa más complejo que voy a hacer jamás. Creo que, menos presentar un concurso, en este programa he hecho de todo. Además,cuando digo 'no quiero cantar' o 'no quiero bailar', en el directo me enredan y acabo haciéndolo. Pero, he visto hace unas cuantas semanas la película Crepúsculo y me hacía ilusión entrevistar al protagonista. Fíjese, ¡con 40 años que acabo de cumplir!. ¡Me estoy incluso sonrojando...! Ja, ja, ja." | Diario de Cádiz.

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