"Normalmente da el parte meteorológico, pero desde hace dos años Ana Belén Roy también transmite en TVE el Sorteo de la Lotería de Navidad. Contarlo a los espectadores no está exento de anécdotas, de ilusión y también de cierto riesgo.
La gente por qué la reconoce más: ¿por ser la chica del tiempo o la de la lotería?
Por las dos cosas, además siempre hacen la broma de unos días nos da las lluvias de agua y nieve y otros la de millones.
¿Cuántas transmisiones lleva ya?
Este es el tercer año, a ver si a la tercera va la vencida y me toca (risas).
En ese momento sería capaz de levantarse y salir corriendo?
¡Qué va! (risas). Supongo que al principio por el shock no me lo creería porque nunca me ha tocado nada, ni una pegatina en los chicles. Luego, cuando ya pasase todo, me daría el alegrón.
Pero ¿es de las que juega?
Sí, cojo los números a medias con mi familia y mi pareja. El primer décimo lo compré este año en verano cuando pasaba por Saelices (Cuenca) porque me encanta el queso y el de allí es fantástico. Pero no tengo ningún número favorito y no sé ni cuáles son los que llevo este año.
¿Cuántos ha comprado?
Pues una barbaridad, fácilmente he gastado unos 200 euros.
Si le tocara... ¿Qué haría con el premio?
Pues como la mayoría de la gente me quitaba la hipoteca de casa y si me sobrara ayudaría a mis hermanos a quitarse la suya (risas).
El día del sorteo ¿toma muchas tilas?
No me hace falta, soy la persona más tranquila del mundo.
De los frikis que van a ver la lotería en directo ¿cuál es el que más le ha llamado la atención?
El primer año vi a una señora disfrazada de bruja que luego resultó ser una danesa que vivía en Alicante. Pero es que al principio no sabíamos si era un hombre o una mujer... También he visto a gente con todo el cuerpo lleno de números. No sabes si quieren atraer a las cámaras o a la suerte (risas).
El sorteo, ¿tiene repercusión fuera de España?
Sí, viene mucha prensa extranjera. Recuerdo que el año pasado teníamos detrás a un italiano y chillaba tanto que pensé que iba a cantar los números en su idioma.
¿Cómo fue su primera retransmisión?
Yo llegué cuando se fue Marisa Abad y era toda una responsabilidad lo que se venía encima. Estaba tan obsesionada con que me iba a quedar dormida que el primer año me puse muchos despertadores y me levanté muy pronto: mi obsesión era llegar puntual al salón de loterías. Y claro, cuando llegué eran las 4h y hacía un frío... pero me tocó esperar porque todo estaba cerrado. Ahora llego entre las 5 y 5.30, una hora más normal.
Entonces, el día antes no duerme mucho
Tengo el horario cogido. Habitualmente me levanto a las 3.45 h porque entro a trabajar a las 4.30 h. Soy como los Lunnis, a las 21.00 h me voy a la cama (risas).
Con un horario así, ¿qué cosas se pueden hacer?
Al principio te quedas un poco chafado porque piensas se me acabó el salir. Pero lo llevo muy bien; tengo la gran fortuna de que me puedo quedar dormida de pie sólo con cerrar los ojos. Sí que es verdad que si tengo alguna cena o un compromiso luego lo acuso durante la semana y cuando llega el sábado puedo estar durmiendo hasta las tres de la tarde.
¿No le gustaría trabajar en otro tipo de formatos?
Llevo trabajando en TVE doce años y siempre he dicho que la gran ilusión de mi vida es presentar un informativo.
¿De dónde le viene su afición por los aviones?
Viví durante mucho tiempo en Cuatro vientos y mi madre recuerda con pavor como con tres años saqué la cabeza por los barrotes del balcón diciendo que yo quería volar como los aviones (risas)." | 20Minutos.

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