"Hasta hace poco era el periodista deportivo más veterano de la SER...
Sí, empecé en 1978 en Radio Barcelona, aunque entonces ya estaba Pepe Domingo Castaño. Y me siento muy agradecido a la SER por todo lo que ha hecho conmigo. Sin embargo, eso ya pasó. Lo que me ilusiona ahora es la nueva etapa.
¿Resaltaría a alguien de la SER?
A Vicente Marco, el primer conductor de Carrusel deportivo, y al inolvidable Àlex Botines: periodista de raza del que aprendí muchísimo.
¿Quién le convenció para irse?
Yo mismo. Pensé que para ser feliz tenía que irme a la COPE, donde me esperaba un grupo que había compartido años de vivencia juntos.
A una emisora con el estigma de haber tenido a Federico Jiménez Losantos en sus filas. ¿En qué cambia la credibilidad de esa cadena?
En lo que respecta al equipo de deportes, le hemos dado un aire más amable, que compatibiliza la crítica educada, con el deber de informar con veracidad del periodista.
Su fuerte son las retransmisiones...
Me divierten: yo era un entusiasta seguidor de Miguel Ángel Valdivieso, experto en la materia, y también lo fui de Juan Antonio Fernández Abajo y de José Félix Pons.
Usted siempre ha informado sobre el Barça. ¿No le condiciona?
Es normal que se me relacione con el Barça. ¿Independencia? La clave es ponerse en el lugar del oyente, no en el del directivo ni del jugador.
Defina a Paco González.
Es el número 1 en la radio.
¿A Pepe Domingo Castaño?
El gran animador, sin el que nuestro desembarco en la COPE, como bloque, no hubiera sido posible.
¿Y a José Ramón de la Morena?
Echo de menos a otras personas de la SER, pero no especialmente a él. Empezó siendo plural, pero pienso que acabó heredando, en el fondo, el estilo García, consistente en sentar cátedra. Ahora se lleva el periodismo plural: el presentador no es quien tiene la verdad absoluta." | El Periódico de Cataluña.

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