Y todo porque la cadena privada ha decidido mover de día el estreno de la miniserie Felipe y Letizia a la noche del próximo lunes, aún a sabiendas que este drástico cambio choca de pleno con la normativa en vigor, normativa que obliga a todas las cadenas a que cualquier cambio en su programación sea notificado con, al menos, tres días de antelación. Una falta grave de este tipo puede suponer el desembolso de entre 100.000 y 500.000 euros.

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