"Empieza una nueva temporada de su programa en Telemadrid...
Ya no lo hacemos en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, pero hemos decidido mantener el nombre: son ya casi diez años con El Círculo.
¿No hay un exceso de tertulias en este país?
No. Cuando vivimos un cambio de etapa en una situación de crisis tan grave, la gente tiene más sed de opinión. Cuantas más tertulias, mejor.
O sea, cuanto más ruido, mejor, ¿no?
No, no; odio las tertulias con ruido. La nuestra no es un guirigay.
Perdone, lo que le gusta a la gente es que los tertulianos griten y riñan...
Sí, pero para eso están los bares. Yo creo en la función informativa de la tertulia.
Muchos sólo quieren oír que alguien les dé la razón...
Que nos den la razón es algo que nos gusta mucho, da mucha seguridad. Pero conviene escuchar otras voces.
Las tertulias se hacen con uno de derechas, otro de izquierdas y un mediopensionista. ¿Sigue ese modelo?
Más o menos: se supone que eso es la pluralidad. El periodismo está dividido en derechas e izquierdas, y nos etiquetamos nosotros mismos.
Siempre ha sido así, ¿no?
Hoy más que nunca. En época de radicalizaciones, se radicaliza también el periodismo. Está muy radicalizado. Ya no valen las medias tintas.
Por favor, póngase usted misma una etiqueta...
Elijo una de Dior.
Luego, la entrevista de 9 a 9,30, casi siempre a políticos. Sositos, ¿eh?
Es difícil sacarlos de su guión, pero hay políticos divertidos, por ejemplo, Ángel Pérez, portavoz de IU en el Ayuntamiento de Madrid.
¿Llevaría a El Círculo a Belén Esteban?
No. Está haciendo daño: muchas jóvenes quieren ser como ella.
¿Qué le inquieta más de lo que ve?
Que no aprendemos nada: seguimos teniendo los mismos problemas de hace años.
¿Qué pregunta le haría ahora mismo a Zapatero?
¿Por qué no se marcha a su casa a ser feliz y de paso hace feliz a lo que parece ser una mayoría?
He leído que Zapatero sufre el síndrome de la madrastra de Blancanieves: se mira en el espejo y no ve a otro mejor...
Eso es lo que le pasa. Creo que ahora ya ni se ve, como los vampiros.
En Génova acabarán poniendo ajos en las ventanas..." | La Razón.

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