El director general de Contenidos del grupo Telecinco-Cuatro, Manuel Villanueva, ha aprovechado hoy, durante la presentación del coach Hijos de Papá, que el final precipitado (y previsiblemente esperado) del reality Operación Triunfo obedece a la falta de audiencia cosechada en sus cinco galas semanales emitidas hasta ahora (2.229.000 espectadores y 13,8% de media) y no a su presentadora, Pilar Rubio.
"Cuando uno se ha equivocado conviene ser humilde y no perseverar en el error. Nos hemos visto dolorosamente abocados al cierre del programa, pero hay una ley inexorable, y es el veredicto que cada semana emite la audiencia", ha concluido el propio Villanueva.
Si no hay cambios de última hora, la serie Aída volverá muy pronto a las noches dominicales, mientras que, Rubio, queda a la espera de cuajen nuevos proyectos profesionales en la cadena privada (su próximo reto será la serie Piratas).

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