"Lleva siete años trabajando el sábado y el domingo, dos días en los que su marido y sus hijos sólo la ven por la tele. Pero el coste familiar compensa por vivir la noticia en primera línea, ahora en un moderno plató en el que se muestra "más expresiva, como soy yo". Aunque tenga pesadillas con los tacones.
¿Es difícil caminar por el plató?
Los primeros días tenía miedo de tropezarme, pues no ando con mucho garbo. Pero mi atención debe estar en la noticia, no en el tacón. Si un día me caigo, me levantaré, me verán en Youtube más que a Lady Gaga y ya está [risas].
¿Te pusiste a dieta al saber que saldrías de cuerpo entero?
No, yo me cuido lo justo. Hago natación y Pilates, el resto lo ponen los estilistas. Mis compañeros saben que vengo de casa bastante cambiadita.
Para ejercicio, la maternidad.
He tenido dos hijos y eso te cambia el cuerpo y la vida. Te la complica...para bien.
¿Qué tal llevas la conciliación?
Sinceramente, es muy difícil. Lo peor es esa losa que nos echamos encima de que, pese a todo, no lo hacemos bien. Además, soy un poco madre exagerada y tengo que relajarme. Si no estoy en casa, soy peor, todo el rato llamando.
Y sucede cada fin de semana...
Cada vez me cuesta más este horario, porque vivo al revés que el resto. Vida social, cero.
¿Recuerdas la última vez que fuiste a una discoteca?
En Navidad, que salí a bailar con mi marido. No pido tanto, es que ni cenar con los amigos. Pero hay ventajas: tengo mucho tiempo libre de lunes a jueves y la tele en fin de semana es otro mundo, muy de andar por casa. Tratamos otros temas, me dejan meter mano en edición... Me siento activa y polifacética.
¿Volverías a rechazar Espejo público, como en 2006?
No lo sé. Fue una decisión compleja, en ese momento pensé que debía crecer más en noticias. Agradezco que la empresa me respaldara.
¿Te has arrepentido?
No. Es que estoy muy contenta aquí. Además, Susanna Griso lo hace fenomenal, me alegro de su triunfo." | Teleprograma.

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