Un año más, España ha tropezado en el Festival de Eurovisión, cumpliendo, así, con prácticamente todas las quinielas que situaban a Lucía Pérez, nuestra representante de este año, en los últimos puestos de la clasificación. La simpática gallega mostró gran desparpajo sobre el Düsseldorf Arena, a pesar de que comenzó con algunos nervios al comienzo de su actuación. Azerbaiján, contra todo pronóstico, organizará la próxima edición del Festival.

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